Busqueda Avanzada
Buscar en:
Título
Autor
Relato
Ordenar por:
Mas reciente
Menos reciente
Título
Categoría:
Relato
Categoría: No Consentido

Treinta y cinco anos me castiga por lo que le hizo la senora Gosset...

Volando hacia la ciudad Cincinnati en Ohio, me recibió el chófer de la señora Gossett la limosina es una Hummer gris metálica, vamos hacia una mansión imponente en toda un planicie montañosa en que se domina la vista por todos lados de la misma ciudad de Cincinnati en Ohio Estados Unidos. 

El mayordomo llevándome hacia un estudio que pareciera un verdadero salón el cual se rodea por todo lo ancho igualmente lo largo a groso modo de libreros llenos hasta al tope de libros y libros hasta la saciedad infinita.

El mayordomo me informa dentro de unos minutos vendrá la señora Gossett yo trato de preguntarle indagando quien es esta señora Gossett no la conozco y porque me hizo viajar de mi país centroamericano precisamente hacia acá estoy en ascuas respectivamente entre ustedes y yo.

Me dejó con un sabor amargo en la boca sin mayor respuesta aclaratoria mente por parte del mayordomo por la identidad de la señora Gossett de donde me conoce a mi de que parte no me queda mayor remedio esperarme la sentándome en su estudio desviviendome la atención en que no termino de mi asombro de la mansión que tiene esta señora Gossett y que quiere de mi un extraño para ella no soy de su clase social en fin.

Oyendo la abrir y caminar al saludarme quien me llamo por mi nombre en que se me hace familiar añado reconocer sobre todo también identificar quién es esta famosa señora Gossett.

Levantando me me volteo descubriéndose que es nada menos Katiuska idéntica se ha mantenido transcurrir estos treinta y cinco años de nuestras vidas personales me mira con una sonrisa desmenuzada a señas de seriedad de me aproximó frente mío me dio está fuerte bofetada en que me recordó la bajeza que le hiciera de jugar con sus sentimientos en que nos acostamos al tener una cita de aventura engañando la precisamente a la vez con una chica prostituta colombiana todavía me guarda al tenerme bastante odio igual rencor y mucho más.

Ahora es la conocida señora Gossett quedó atrás en enterrada la imbecil en ilusa Katiuska que se levantó por sus propios esfuerzos en sudor que solamente vivió todos estos años para cumplir su venganza de afrenta que le hiciera hace treinta y cinco años atrás a ella.

La señora Gossett me sirve un vino en que brindamos por este encuentro tomamos unos sobres sentando nos comienzo a tener mucho cansancio hasta durmiendo además están cerrándose mis ojos a un momento a otro caigo en un profundo sueño durmiente.

Despertando me encontrándome absolutamente desnudo atado tanto de manos y piernas abiertas en forma equis Katiuska la señora Gossett con un gigantesco látigo especialmente en bodysuitt de cuero rojo sangre toro con botas mosqueteras de cuero rojo sangre toro super maquillada y trenzas de cola hasta los hombros de par a par negro oscuro brillante.

Comenzó a tirarme latigazos sin desmedida igualmente sin misericordia obviamente sin piedad alguna en que no cesa maltratar me no se detiene al vengarse conmigo por lo que le hizo a su vez efectivamente hacerme que me arrepienta sobre todo en vivo como a todo color matarme al verse le los ojos enrojecidos claro encolorizados palpando endureciendo se indestructible y mucho mas.

No suplique accepto el precio del daño que le cause y provoque por supuesto guardo igualmente tuvo enterrado en su corazón adolorido asimismo odiando me de lo que nunca pensé primordialmente renozco en mis propias carnes.

Bueno perdí la consciencia al desmayarme luego de varias horas despierto vuelvo a la consciencia abro mis ojos al ver a Katiuska perdón la señora Gossett llorando con sus manos acariciando mi cara hasta cuello preguntándome porque no te defendiste ni abogaste ni negaste ni explicaste lo que estoy justicia dote respectivamente yo.

Me besa varias veces con sus manos tratando aliviando me incluyo curandome propiamente sanándome en que me pide perdón nunca quise herirte por consiguiente maltratar te agregando sufrir te estas lesiones sangrantes se me fue mi venganza extralimitarme besándome y tenemos sexo como fuera ayer en que se me ocurrió jugar y aprovecharme de la antigua y querida Katiuska la que es la señora Gossett de Cincinnati Ohio Estados Unidos de America.
Datos del Relato
  • Categoría: No Consentido
  • Media: 0
  • Votos: 0
  • Envios: 0
  • Lecturas: 2
  • Valoración:
  •  
Comentarios


Al añadir datos, entiendes y Aceptas las Condiciones de uso del Web y la Política de Privacidad para el uso del Web. Tu Ip es : 216.73.217.142

0 comentarios. Página 1 de 0