| :: | Varios |
| :: | Hetero |
| :: | Lésbicos |
| :: | Gays |
| :: | Incestos |
| :: | Masturbación |
| :: | Confesiones |
| :: | Dominación |
| :: | Fantasías |
| :: | Fetichismo |
| :: | Orgías |
| :: | Sadomaso |
| :: | Maduras |
| :: | Ciber Sexo |
| :: | Transexuales |
| :: | Voyerismo |
| :: | Zoofilia |
| :: | No Consentido |
| :: | Primera Vez |
| :: | Flechazos |
| :: | De Fiesta |
| :: | Infidelidad |
| :: | Parejas |
| :: | Intercambios |
| :: | En el Trabajo |
| :: | Entre Amig@s |
| :: | Juegos |
| :: | Aberraciones |
| :: | Románticos |
Los siguientes dÃas fueron los mejores en toda la vida de David. Las cintas subliminales se convirtieron en algo imprescindible. Poco a poco, comenzó la re-educación de su mujer.
Primero fue la actitud ante su trabajo. Comenzó a verlo como un empleo maravilloso. Era lo que su marido siempre habÃa querido, por tanto era lo mejor para él. No solo no volvió a criticarlo, sino que lo apoyaba ante cualquiera que se metiera con él.
El siguiente paso fue la forma de vestir. Cuando llegaba a casa, Sonia seguÃa quitándose la ropa que vestÃa para trabajar, pero tan solo para sustituirla por excitante lencerÃa, apenas tapada por elegantes quimonos y saltos de cama que habÃa comprado por "su propia" voluntad. Se duchaba varias veces al dÃa, para estar siempre limpia y a punto para su esposo.
En cuestión de sexo, David convirtió a su mujer en toda una tigresa en la cama. Audaz, impulsiva, apasionada... no habÃa juego erótico que le propusiera su marido que no quisiera probar. Pero no solo eso, sino que comenzó a leer libros y relatos eróticos, y a alquilar pelÃculas pornográficas para aprender más y mejores formas de disfrutar del amor.
Pero ante todo, el mayor cambio en Sonia habÃa sido la sumisión. Adoraba a su esposo. Sus deseos eran más que órdenes para ella. HarÃa cualquier cosa por él. Su único deseo en la vida era complacerle. VivÃa por y para él. SeguÃa trabajando, pero solo porque el dinero que ella ganaba les venÃa muy bien a los dos.
Por lo demás, su vida seguÃa siendo como siempre. Ante el resto del mundo ella no habÃa cambiado, excepto tal vez en la mirada de amor y devoción que aparecÃa en sus ojos al mencionar a su esposo. Nadie notó nada extraño a parte de esto.
Pero no fue solamente Sonia la que escuchó los mensajes subliminales de David. El rector de la universidad disfrutó mucho escuchando la cinta de música que su investigador le habÃa regalado. Era de su cantante favorito. Muy difÃcil de encontrar. Le gustó tanto el regalo que, inexplicablemente para muchos, al dÃa siguiente le dobló el sueldo y aumentó el presupuesto de la sección de investigación que él dirigÃa.
También los ayudantes que trabajaban junto a él en el laboratorio dejaron de ser tan frÃos como al principio. Confiaban en él, le contaban sus secretos, incluso los relacionados con su vida sexual, y valoraban enormemente sus consejos y opiniones. Le respetaban. Y las mujeres incluso más que eso. SabÃan que no era amor, pero no podÃan evitar sentir una gran atracción por su jefe. Incluso esa horrible música que solÃa hacerles escuchar insistentemente durante los últimos dÃas, comenzó a agradarles sin medida. Estaban deseando entrar en el laboratorio cada mañana para volver a escucharla.
Con la conciencia tranquila por no necesitar mostrar resultados contundentes a sus jefes para que no lo despidieran, David comenzó a dejar de pasar tantas horas metido en el laboratorio. El rector estuvo encantado de reducirle su horario laboral, sin tocar su sueldo, eso sÃ, e incluso le ofreció unas vacaciones que David rechazó con enorme profesionalidad, aunque no sin antes aclararle al rector que preferÃa elegir él mismo la fecha de esas vacaciones, y que cuando las tomara, serÃa la universidad la que correrÃa con todos los gastos. Era una oferta tan razonable que el rector no pudo rechazarla.
Era curioso estar en medio del solemne despacho del rector y escuchar la música de la cinta que le habÃa regalado sonando sin parar en un equipo de música que el rector habÃa comprado recientemente. Una vez más, David no pudo ocultar una gratificante sonrisa.
| » | Total Relatos: | 40.147 |
| » | Autores Activos: | 2.426 |
| » | Total Comentarios: | 12.085 |
| » | Total Votos: | 512.638 |
| » | Total Envios | 21.927 |
| » | Total Lecturas | 116.059.405 |