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Un hombre afortunado (37)

Hola Amigos:



Para variar un poco, les re-envió una carta que me envió una amable lectora asidua a mis relatos, pero dejemos que ella nos cuente…



Hola, me llamo Nubia, soltera, veintinueve años, mas bien gordita, una vez le envié una foto a Lalo y me dijo que era una gordita rompe calzones siempre he tenido problemas de sobre peso, creo que es por eso no me he casado, pero en fin, me encanta la saga de Lalo "Un Hombre Afortunado", desde hace tiempo tengo contacto con el, debido a la distancia física, no lo conozco en persona, pero hemos intimado en muchos aspectos y me animo a escribir esta experiencia que tuve cuando tenia diecinueve años…es mas de voyeur, pero estan incluidas, solo mujeres maduras.



Estando viviendo en Monterrey, Nuevo Leon, Mexico, se casaba un hermano mio, con la novia de toda la vida, el por motivos de trabajo dos años antes se habia trasladado al estado de Chihuahua, pero seguian manteniendo contacto y ahorrando dinero, para el enganche de una casa así como para su matrimonio, la fiesta por supuesto se iba a realizar en Monterrey como dictan los cánones sociales, el lugar de la novia, para esto mi hermano rento un pequeño autobús, para traer de Chihuahua a sus invitados, ya que el tiene muchos amigos por allá, para no hacer mucho gasto, nos organizamos entre familiares y amigos para darles hospedaje a los invitados de mi hermano en diferentes casas y unos días antes de la boda como es costumbre a mi cuñis (cuñada), se le hizo una despedida de soltera donde ustedes saben, juegos, juguetes, pasteles eróticos y chistes subidos de color, al ser ya mayor de edad, me dejaban estar en sus mesas escuchando todas sus ocurrencias, estaban en la mesa mis tías:



Lucia, 38 años, casada, Andrea 40 años, casada, mi abuela 60 años, viuda, mi madre 42 años, separada.



Lo pongo de esta manera, por que modestia aparte, todas en sus años, son muy hermosas, bonitas de cara, hermosos cuerpos, donde se destacan sus bubis y enormes traseros así como sus hermosas piernas, unas mas estilizadas, otras mas ajamonadas, siempre bien vestidas y arregladas de salón, pero todas igual de cachondas y calientes, además de mal habladas y en eso que llegue estaban contando un chiste o tal vez anécdota que les reproduzco, para que entiendan el meollo del asunto de este relato…



Todas estaban sentadas de ladito y se quejaban amargamente, mi abuela habia caído de las escaleras unas semanas antes y le dolía el cóccix, Lucia tenia cincuenta días de haber tenido a mi primo y le dolía el cuerpo, especialmente las nalgas, Andrea, se habia animado a tomar unas clases de equitación y le dolían las nalgas, y mi madre como estaba separada trabajaba mucho y también se sentía adolorida de las nalgas, bueno entre risas y empezó mi abuela a contar su chiste…



Hace unos años allá, en el rancho donde vivía, habia una familia conformada por el hombre, su esposa y dos hijas, todas también medias nalgoncitas, a lo cual el esposo siempre las llamaba con cariño "Culos Chuecos",



Que culo chueco, tráeme esto, que donde esta la culo chueco de tu hermana, que ya me voy culo chueco le decía a su esposa, al grado que entre ellas, también se decían culo chueco y así transcurría su vida una vez, que el marido estaba en el campo, paso un vendedor de esos de artículos de peltre y les ofreció la mercadería, ellos estaban un poco apretadas económicamente, pero les encantaron las ollas de peltre, cuando estaban viendo la posibilidad de comprar alguna, el vendedor les dijo que si le podrían regalar un vaso de agua y la mama le dijo a una de sus hijas, con esa inocencia provinciana, tu culo chueco, ve por un jarro de agua aquí para el señor, el vendedor se quedo asombrado, como se refería a su hija y carraspeando, le dijo, disculpe señora por que le dijo así a su hija, pues por que si, mire aquí las tres tenemos el culo chueco y las tres se voltearon mostrándole al vendedor sus prominentes nalgas…pues miren que afortunadas, aquí traigo un aparatito de muestra, claro, pero es un enderezador de culos y como estamos de promoción, por cada enderezada de culo, les voy a regalar dos ollas de peltre…ellas con alegría aceptaron encantadas, ya que les enderezarían el culo y además iban a obtener seis ollas…



Yo primero dijo la mama, el vendedor le dijo que tenían que ir a la recamara de a una por una, para que les arreglara el culo y así, entro primero la mama y se puso en cuatro, se levanto la falda y dejo sus calzones a media pierna, el vendedor se saco el pito y la enculo por buen rato hasta que se vino, la mujer gustosa, también orgasmeo y estaba contenta, salio de la recamara con sus dos ollas de peltre y su ya enderezado culo, la mayorcita de las hijas, también entro y le dieron el mismo tratamiento, salio igual de contenta con sus dos ollas, la otra mas joven también entro entusiasmada, pero con ella el vendedor tardo un poco mas, pero al final salio triunfante la joven con tres ollas, ya que le dijo a su mama que le habia ayudado al señor a componerle su instrumento enderezador con una chupada ya que sus familiares se lo habían descompuesto y que necesitaba ese tratamiento para que volviera a funcionar y dándole una olla mas por el favor, salio el vendedor, tambaleante,, pero sonriente y se despidió de ellas. Cuando llego el marido, dijo ya llegue culos chuecos denme de comer, la mama se acerco con una nueva olla de peltre a servirle la comida a su viejo y le dijo sonriente e ingenua ya no nos digas culos chuecos, por que ya nos lo enderezo el vendedor de ollas, el marido nada mas se jalo de los pelos…pendejas!!!



Jajajaajaa…nos soltamos a reír todas mas por la narración que por lo chistoso de la anécdota, así pues hijas necesitamos un enderezador de culos dijo la abuela y continuo la fiesta de despedida de mi cuñada, pero volviendo al relato…



Un día antes de la boda llego el camioncito, con los invitados de mi hermano, venían mas mujeres que hombres, cinco de ellos venían con sus respectivas esposas y un señor solo, después supimos recién divorciado maduron, como en sus cuarenta, mas bien feon, pero muy elegante, atlético y bien hecho era el jefe de mi hermano, como comente los repartieron a diferentes casas de amistades y familiares, pero mi hermano, le dijo a mi mama que su jefe se quedaría en la casa ya que era su invitado de honor, por la tarde hicimos una carne asada tan común por estos lares, para darle la bienvenida a los invitados de mi hermano, abundo la cerveza, el licor y el baile, el Sr. Robles, como se llamaba el jefe de mi hermano, por necesidad era requerido para bailar a falta de elementos masculinos en el convivió, hasta algunas mujeres bailaban entre ellas, y mi madre era las que mas bailaba con el Sr. Robles, por encargo de mi hermano.



Cuando ya empezaba a obscurecer, pusieron música mas suave a lo cual el sr. Robles , bailaba muy pegadito a mi madre y así como no queriendo se fueron desapartando del grupo, yo los observaba y vi como en un descuido, se fueron a un patio baldío atrás de la casa, mi madre por los efectos del alcohol iba medio tambaleante, se empezaron a besar entre dos grandes arbustos, yo veía a mí madre excitada y acariciándole por fuera del pantalón la verga al Sr., Robles que hacia lo mismo besándola y cachondeandola toda, mi madre le bajo el cierre y sin desabrocharle el cinturón saco una verguisima, que solo en algunas revistas habia visto, cabezona, llena de venas, parada en su plenitud, por la rapidez de los acontecimientos y desesperados por que los fueran a cachar, mi madre se dio la media vuelta recargada en la pared, el Sr. Robles le levanto la falda amplia y le bajo los calzones hasta sus tobillos, mi madre, no podía separar bien las piernas, con un hábil pataleo se saco de una pierna los calzones entonces se inclino mas sacando sus poderosas nalgas, el Sr. Robles, se sacudía la verga como queriendo parársela mas, le dio unos macanazos en las nalgas…



Por el culo…por favor…por el culo decía mi madre entusiasmada, recargo su pecho en la pared y con las manos se habría sus nalguisimas, lo que aprovecho el Sr. Robles y de un certero empujón le dejo ir mas de media verga en ese oscuro agujero…



Aaaaayyyyy…ahyyyy…reclamaba mi madre pero sin dejar su posición, la música camuflaba sus gritos, el Sr. Robles la tomo por los hombros y empezó una seria de metidas y sacadas violentas, mi madre ponía los ojos en blanco y hasta la lengüita sacaba de lo caliente que estaba…



Que sabroso me la mete…enderézame el culo…le decía…yo sonreía recordando la anécdota de mi abuela…



Que sabroso culo tienes zorra…le decía…desde que te vi en una foto que tiene tu hijo en su escritorio, sabia que te iba a meter la verga, vieja putona…decía el Sr. Robles y le empujaba la verga, sus nalgas de el se le hacían para adentro como las de un paletero que va cuesta abajo jalando su carro de paletas, no duro mucho, mi vieja…por los gritos que daba, supuse que al menos habia tenido tres orgasmos, cuando el Sr. Robles se paraba de puntitas y le dejaba ir su mazacuata hasta el fondo del hospitalario culo de mi madre, se quedaron por un minuto quietos, reposando la tremenda enculada, tomo la iniciativa mi madre y sacándose totalmente su calzón, le limpio al Sr. Robles, su verga que no estaba muy flácida y después, se limpio un poco el culo, bajo su falda en lo que el Sr. Robles recomponía su ropa y tomados de la mano regresaron a la fiesta pasando inadvertidos, ella se dirigió a una esquina donde estaban mis otras dos tías…



Yo lo veía a lo lejos como mi madre con señas discretas, les explicaba como le enderezaron el culo y todas se carcajeaban…



El Sr. Robles…siguió como si nada en la fiesta bailando, pero por tomar mucha cerveza, iba constantemente al baño de su habitación que estaba en el segundo piso de la casa, yo ya lo traía bien checadito después de un par de cervezas y bailar un poco, se iba al baño a descargar sus miados, sabiendo su rutina, y sabiendo que estaba a punto de volver a ir al baño, me adelante, quise entrar a su baño, pero unos pasos de zapatillas que se escuchaban en el pasillo hicieron que me metiera rápidamente a su habitación en lugar del baño y me escondí nerviosamente entre la ropa del closet de la recamara, casi segundos después, vi como mi tía Lucia, jalaba de una mano al Sr. Robles y caían tumbados en la cama, sin hacer mucho ruido y se metían un faje cabron, mi tía y el Sr. Robles parecían un solo mounstro de manos y pies que se agarraban todo y se fundían en un beso, de torniquete, el se incorporo rápidamente a la vez que mi tía Lucia en la orillita de la cama, como chivito en precipicio, el se aflojaba el pantalón y mi tía se quitaba los calzones…



Órale cabron…decía mi tía Lucia…yo también quiero que me endereces el culo, como a mi hermana, por la posición expuesta que estaba mi tía Lucia, el Sr. Robles se agacho y le mamaba sus entrenalgas, descendiendo un poco, le mamaba desde su pucha toda exhibida hasta la puerta de su orto, con la misma parsimonia, se levanto poniéndose en posición y nalgueándola con su vergoton, como diciendo que se aflojara…le empujo el capullo, con tan mala puntería o por lo cerrado del culo de mi tía Lucia, se resbalo causándole un dolor tremendo que contuvo arañando las sabanas y mordiéndose los labios…



Auuuuuggg…aughhh…contuvo un quejido, para evitar que alguien escuchara…



El le pidió disculpas y escupió el cerrado hoyo de mi tía Lucia y ahora si centrándosela, se la dejo ir poco a poco, pero sin dar marcha atrás, parecía uno de esos vagones del metro que recién habían instalado en la ciudad…que sabrosos culos tiene esta familia..decía…



Así…así…enderézame el culo…al pendejo de mi marido se le hace sucio, así que te estas comiendo un culito virgen pero chueco, así que enderézamelo papitooooo….que rico esta esto exclamaba…



Yo al ver esta cachonda imagen, clarito sentí como mis pantaletas se me humedecían e instintivamente me sobaba mi almejita, sobre mis calzones…



Como me aprietas la verga…vieja culona…que sabrosa estas…le decía el Sr. Robles…



Después de diez minutos dándole ese tratamiento a mi tía Lucia y oyendo como chapaleaban sus bolas rebotando en la panocha de mi tía toda mojada, el arrecio sus movimientos y en una estocada que se fueron de bruces sobre la cama, el Sr. Robles efectuaba los mismos movimientos de un perro cuando coge con su perra…



Ya me estoy viniendo mamazota…como me aprieta tu culo…que sabroso siente mi vergaaaaa…



Quedaron un momento quietos, solo se escuchaba su fuerte respiración, creí en un momento que ellos podían escuchar también la mía, ya que mis líquidos me rodaban por las piernas…



Se pararon, en lo que ella se recomponía, la ropa, el Sr. Robles, graciosamente iba atorándose con su pantalón dirigiéndose al baño, mi tía Lucia tomo unos kleenex, que habia en el buró y se limpio, dejándose unos cuantos en la parte trasera de su pantaleta, como para contener la cantidad de mocos que le habia aventado el Sr. Robles, salio por la otra puerta y le escuche decir mientras el Sr. Robles miaba…



Gracias mi rey, tu si que sabes enderezar un culo y riéndose, bajaba, las escaleras, yo espere que el Sr. Robles saliera del baño, para escabullirme, a los pocos minutos, el salio hacia la recamar, me acuclillé mas, esperando no me descubriera, frente al tocador, se acomodo el traje que portaba, su pelo que ya le hacia falta en la coronilla, rociándose poco de loción y dijo…pinches viejas putonas…como les gusta andar dando las nalgas y volvió a salir a donde se desarrollaba la fiesta…



Apenas eran como las once de la noche, la fiesta estaba en su esplendor, ya estaban todos los invitados disfrutando de la fiesta, en una mesa estaban mi tía Lucia, ahora bien sentada platicando a carcajadas con mi tía Andrea, seguramente hablando de la enderezada de culo que le habían puesto…el Sr. Robles recibió una llamada a su celular de esos viejos que parecían ladrillo y por el ruido de la fiesta se alejo a la parte donde estaban los autos estacionados, yo vi como mi tía Andrea observaba sus movimientos y se metió a la casa por la puerta de atrás, yo seguí los pasos del Sr. Robles que atendía su llamada caminando hacia los carros estacionados, mi tía Andrea apagando la luz que da a la calle, abrió la puerta y se dirigió al Sr. Robles que terminaba su llamada guardando su teléfono, mi tía Andrea, se le abalanzo, en complicidad de las penumbras del estacionamiento y lo besaba desesperada, el no hizo mas que amasarle sus nalgas y morreándose con ella, se acariciaban torpemente, ella se volteo quitándose los calzones y sosteniéndolos en una mano, se dejo caer de frente aplastando sus pechos en el cofre de un carro, se levanto la falda…



Órale…garañon que esperas para enderezarme el culo, le decía…cojéeme papito…



El Sr. Robles ya se habia desabrochado los pantalones y con su chorizo en riste, se lo apunto, bien en el ojete de mi tía y de un envión se lo dejo ir todo…



Me matas… cabron que gruesa esta tu vergaaaa… nada que ver con la de mi maridooo…esta si es vergaaaa… y reculaba para recibir mas ñonga…el Sr. Robles se afianzo de sus caderotas y se lo metía con enjundia, como queriendo que no se le escapara la presa, pero esta reculaba mas a cada empujón de camote, que el Sr. Robles le daba, también no duraron tanto, claramente vi como las patitas de mi tía Andrea le temblaban, señal que estaba teniendo una tremenda venida, el afianzado a sus caderas se la revolvía circularmente…



Ya te van mamacita…ya te vaaannnn…putonaaaa…



Y se quedaron inmóviles…lacios, lacios por un momento…yo tenia mi enésimo orgasmo y sin querer le moví la antena a un carro ahí estacionado en eso la alarma de un auto empezó a sonar y ellos se compusieron sus ropas…el dueño del carro solo se paro en la salida de la casa y con el control remoto apago el escandalera del carro para mi fortuna, ellos regresaron por sus caminos de origen a la fiesta, yo respire quedando patidifusa, sintiendo, como mi conchita palpitaba viniéndose otra vez recordando las escenas que ahí se habían desarrollado…



Seguía la fiesta…el Sr. Robles, se le veía un poco decaído, en comparación de los demás asistentes, que le hacían burla que ya estaba viejo y se cansaba rápido, el solo sonreía satisfecho…



Como no iba a estar cansado después de haberse aventado tres palotes, con mi madre y mis tías, casi al terminar la fiesta, como a las dos de la mañana, me decidí, también probar la verga del Sr. Robles, así que siguiendo su rutina, me le adelante al baño, le quería dar una sorpresa, me metía al espacio que ocupa la tina del baño y cerré la cortina, por un resquicio podía observar cuando entrara el Sr. Robles, a los pocos minutos escuche pasos que se acercaban al baño empecé a sudar raza!...como dice el piporro en sus canciones norteñas, al ver que se habría la puerta, era mi abuela! Y atrás de ella venia el Sr. Robles, cerrando las dos puertas con seguro, mi abuela desconocida, le acariciaba con una mano el pelo, lo besaba y con la otra le agarraba fuertemente el pito al hombre, que se sentía apabullado, por mi abuela que es gordita, como yo…



A mi también me enderezas el culo cabron ?…como de que no…mira ya esta bien paradota…nada que ver con la de mi difunto….le decía en el éxtasis de su cachonderia, le desabrocho los pantalones y bajándoselos con todo y calzón hasta las pantorrillas, le dio un empujón suave y callo sentado el Sr. Robles en la taza del baño, quedando su pieza bien paradota mirando al techo…



Mi abuela, se escupía la mano y se la metía por sus nalgotas volteándose y haciendo como que iba a cagar de aguilita, se fue incrustando el camoton del hombre que la trataba de sostener de sus nalguisimas, pero estas lo volvían a apabullar por su peso y se dejo caer todita, enterrándose todo el vergon del Sr. Robles…



Ajummm…ajummm…jummp, pujaba mi abuela, cada ves que se daba sentones en la vergota del hombre, empezó un extraño movimiento circular mi abuela, parecía una gran licuadora de verga…



Ahora si mijito, ya tengo bien enderezado el culo le decía al hombre, que echaba su cabeza para atrás y yo por un segundo creí que me descubrían, pero el solo tenia los ojitos, entrecerrados, como de borreguito a medio morir disfrutando de las fricciones que le daba mi abuela…



Me vengo…me vengoo… por el culo canijo entonces, este se envaro y tratándosela de meter lo mas profundo, se empujaba mas y mas…



Volví a venirme en seco, ya los líquidos me tenían pastosa la entrepierna y hasta las rodillas de tantas venidas que habia tenido esa noche…pedía una verga a gritos yo también…



Ahí te van…ya te lleno..Tu culo le decía el hombre…vieja cogelona, ella se dio un sentón, que parecía destripar al Sr. Robles, pero a la que estaban destripando era a mi abuela…



Se quedaron varios minutos resoplando, en especial mi abuela, sus resoplidos amortiguaban los míos, finalmente se pararon, yo creía que podían abrir la cortina para tomar agua de la llave y limpiarse, pero no, mi abuela tomo bastante papel de baño enrollándolo en su mano y se lo acomodo entre sus pantaletotas, y besando, en la boca al Sr. Robles…



Eres un garañon, papito…



Oiga…decía el Sr. Robles. Ahí me disculpa con los presentes, ya estoy un poco cansado quiero darme una ducha y me voy a dormir, muchas gracias por todo…



No gracias a ti amor…por enderezarnos los culos y le aventaba un beso mi abuela…



Yo quería salir corriendo, pero en eso por la otra puerta se metió el hombre a su recamara, a desvestirse y tomar una ducha…



Yo tan silenciosamente como pude salí de la tina, pero un ruido de la cortina delato mi presencia, y yo hice como que veía entrando al baño, el asomo la cabeza y le dije que los demás baños estaban ocupados que sino le molestaba que hiciera ahí pipi, el me dijo que estaba bien y cerro la puerta, yo respire hondo, pero todavía se apreciaba el olor a sexo en ese pequeño baño, en verdad hice pipi y me enjuague las piernas de quien sabe cuantas venidas que me habia dado, salí del baño a la fiesta, buscando con quien coger, pero ya se habia empezado a desbalagar la gente, en una mesa estaban mis tíos todos borrachos y en la siguiente mis tías, mi mama y mi abuela riéndose felices de la vida y bien sentadas, me retire a mi habitación, mas caliente que nunca y cerré la puerta, a los minutos escuche, que todos subían a sus respectivas habitaciones, que acomodaban a algunos en la sala y después, todo en silencio, yo sudaba y me revoloteaba en la cama, no me podía quitar las imágenes de las tremendas cogidotas que le habían puesto a mis familiares, como a las cinco de la mañana seguía sin poder dormir y me decidí, me levante sigilosamente, abriendo la puerta de mi habitación rogando que no chirriara, con pasos muy lentos me dirigí a la habitación donde estaba dormido el Sr. Robles, pero estaba cerrada con seguro, me metí por el baño, por la otra puerta y esta si estaba abierta, me regrese a cerrar con seguro la primera puerta y entonces me vi deslizándome como pantera, hacia la cama donde dormía placidamente, el Sr. Robles, un rayo de luz de luna iluminaba la habitación, yo me senté quedito en un lado y lentamente, para no asustarlo me fui acurrucando, tome su brazo fuerte y me lo puse en mi hombro…



Sentí como resoplaba aire en mis oídos, eso me puso flojita…



En susurros me dijo…tu también quieres que te enderece el culo chiquita?...



Al escuchar su voz profunda, se me empapo la verija al cien…



Desde que me cogi a tu madre, vi como nos observabas y así te la has pasado toda la noche…te gusto mi verga?



Yo solamente me voltee y lo bese con delirio, estaba bañadito y olía fuerte a loción de hombre, cosa que me puso loquita, con sus manos acariciaba mi puchita y yo solita abría mis patas, para que me hiciera lo que quisiera conmigo…



Sabes?...ya estoy cansado de culos, me dejas probar tu panochita…



Yo solamente lo bese y me pegue mas a su cuerpo, el se subió, me levanto mis piernas poniéndoselas en el hombro y me fue metiendo esa verga que me traía loca desde esa tarde, muy lentamente, ya no era virgen, algún compañero de la prepa me habia hecho el favor, pero igual sentía dolor, esta si era una verga de hombre, que me abría toda, no de chamaco cagon…



Cuando topo con lo mas profundo de mis ser, ya iba empapada de dos venidas consecuentes que me habia provocado, tamaño toleton, sentí los pelos de sus huevos haciéndome cosquillas en los labios de mi abiertota pucha…



Papacito…eres incansable…muuuuuuuaaaa…



Lentamente me la sacaba, yo sentí que me despellejaba, viva cada entrada y sacada, solo mis venidas atenuaban en demasía, ese exquisito roce, así estuvimos cogiendo lentamente y sin hacer mucho ruido, ahogando nuestros gritos…



Nos quedamos viendo a los ojos fijamente, y sentía como burbujeaba, su leche dentro de mi concha maltratada de tanto pijazo, sentí un alivio, un bálsamo que me recorría por dentro, sentí una satisfacción plena, como que me iba al cielo con todo y zapatos, y ahí nos quedamos viéndonos los dos, en penumbras, solo algunos rayos de luz de luna cortaban la oscuridad…



Nos dimos un último beso y yo recogiendo…mi ropa, me fui al baño cerrando por dentro la puerta que daba a su cuarto…



Toc…toc...toc…esta ocupado?...decía la voz, que inconfundible era la de mi mama…



Si mama aquí estoy…le respondí…



Por que te tardas tanto en el baño niña…



Es que me siento mal le dije, impostando la voz y vistiéndome como de rayo, jalando la cadena y abriendo la puerta, mi madre no venia despeinada y con un camisón muy sugerente, pensé que iba por su segunda ración de camote, en eso mi tío apareció detrás de ella, ya dejen dormir no, mañana es la fiesta y tenemos que descansar todos, mi madre hizo un gesto de disgusto al contrario de mi enorme sonrisa y nos fuimos todos a dormir.



Al día siguiente, se celebro la boda a medio día, todos íbamos muy elegantemente vestidos, después de la ceremonia religiosa, nos fuimos al baile que se desarrollaba en unos jardines de un hotel, yo me dirigí a la mesa donde estaban mis tías, mi abuela y mi madre, bien sentadas, en verdad yo traía mi puchita hecha pedazos y me senté de ladito…



Hora a ti que te pasa?...pregunto mi madre…



Me duele un poco la cadera…le dije



A lo mejor le hace falta una buena enderezada de culo dijo riéndose mi abuela y todas soltaron una carcajada, yo solo sonreí, mientras mi puchita me latía muy fuerte…



Al poco rato, se sentó en la mesa, el Sr. Robles…



Bendito entre las mujeres dijo…



Mi tía Andrea le pregunto…como habia sido su acenso en la compañía y el empezó a platicar que habia empezado su carrera vendiendo ollas de peltre en los pueblos…



Todas nos inmutamos y nos reímos como locas ante la mirada atónita del Sr. Robles.



Espero no los halla aburrido con mi relato, gracias a mi amigo Lalo, por ayudarme y permitirme escribirles mis vivencias.



Hasta pronto.


Datos del Relato
  • Categoría: Maduras
  • Media: 8
  • Votos: 1
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