Despues de seguirla hasta el primer piso, llegamos a la oscura cocina, un poco fria y humeda, vestia un saco azul con estampados amarrilos, y una corta pantaloneta verde con rayas blancas, al acrcarme a ella pude sentir como su aliento calentaba mi cara y en silencio la bese, sus dientes se incrustaron en mi labio mordiendo cada vez mas fuerte a medida que nuestros cuerpos se erizaban de emocion al sentirse tan cerca uno del otro, pude notar que bajo su saco de algodon no vestia nada mas, y que sus senos estaban libres y sus pezones se erguian cada vez mas al compas de los besos y caricias, en un momento senti como su mano tomaba la mia y la deslizaba hacia abajo buscando el final de la tela para luego ayudarla a entrar lentamente y subir luego hacia sus pechos duros y erizados por el frio y el placer, pude sentir el tibio calor bajo sus tetas mientras buscaba presuroso llegar hasta sus pezones que se hinchaban cada vez mas, suavemente deslice mi otra mano hacia abajo y en un solo movimiento su dos grandes y morenas tetas aparecieron bajo la tela, abalanzandome sobre ellas las bese, desesperado, mientras sus gemidos me hacian sentir que deseaba mas y mas, chupame las dos al tiempo , dijo, suavemente, mientras sus caderas se estremecian y ondeaban hacia adelante y atras, incitando a seguirlas en ese movimiento sensual y provocador, movi mis manos hacia sus caderas y rapidamente deslice la pequeña prenda hacia abajo, cayendo por el suelo sin problema, mi mano en un impulso inconsciente llego hasta sus húmedos labios vaginales, sintiendo asi como la excitacion y el deseo hacian brotar viscosos y húmedos jugos desde el interior de su vagina, que rapidamente mojaron mi mano, al sentir su clitoris hinchado y florecido, pude sentir como su mano se movia lentamente hacia mi verga, abriendose paso entre mis interiores y hasta alcanzarla dura y palpitante, senti como las venas de mi pene se hichaban mas y mas, y de su cabeza cada vez mas exitada salia una viscoza y calida gota de semen que ayudaba a que la piel de mi verga se deslizara suavemente arriba y abajo con el movimento de su mano, que aceleraba cada vez mas, mientras yo continuaba tocando su vagina y chupando extasiado sus hermosos y calidos senos, de los que a su vez solian unas pequeñas gotas de leche, calida y deliciosa, -ven metelo- escuche en un susurro ahogado, mientras con sus dos manos movia bruscamente mis interiores para dejar al descubierto mi dura y mojada verga, que rápidamente fue guiada por su mano hacia su chocha, y fácilmente se inserto en una suave, calida y viscosamente deliciosa y profunda vagina, aqui no, aqui no, vamos al baño, pero no lo vayas a sacar, dejalo ahi, me dijo mientras me halaba para seguirla caminando hacia la puerta del baño, mientras mi verga aun hundida en su jugosa carne se movia bruscamente, pero sin salirse, aumentando mas la excitacion, un paso mas y estábamos dentro del baño, la puerta se cerro tras de nosotros y la fria pared de baldosa dio el soporte perfecto para que profunda y acompasadamente hundiera mi pene en su vulba, una y otra vez hasta los huevos, mientras ella la apretaba con sus labios vaginales y me decia suave, suave que me duele, en un momento y gracias a la excitacion y los movimientos de sus caderas, senti como un chorro fuerte y bastante caliente recorrio mi verga por el tronco hasta el glande, saliendo a gran velocidad para inundar el interior de su mojada vagina, llegando incluso a salir de ella y deslizarse lentamente por sus piernas; jadeantes y extaciados nos besamos y reimos en silencio.