Virginia,, se levanto de la cama se baño y se fue a desayunar, desde la cocina veÃa la mesa puesta todo habÃa quedado intacto, su marido no habÃa venido a casa ni siquiera porque estaban celebrando 10 años de casados, solo la llamo para disculparse por no poder ir ya que tenia un compromiso importante que no le permitirÃa pasarlos juntos,..¡Mentira!, ella sabia que el compromiso era con alguna de sus amantes. Se puso a recoger y limpiar todo cuando vio en la nevera la invitación que habÃa llegado ya hace 15 dias para que asistiera a una reunión de ex alumnos de la universidad, cuando le comentó a Marcos (su esposo) se habÃa reÃdo y le dijo que ni siquiera se acordarÃan de ellos y que lo único nuevo que tendrÃa para contarles es que fregaba muy bien y que era estéril. Aquello la lastimo tanto que prefirió no seguir hablando del tema, además en parte tenia razón, jamás ejerció.
Tomó la invitación de la nevera la leyó nuevamente y en ese mismo instante decidio que acudirÃa aun cuando no habÃa confirmado.
Tomo el teléfono, reservo pasaje y se dispuso a hacer su maleta minutos después estaba intentando comunicarle a Marcos su decisión, cosa que no fue posible ya que no se encontraba, dejo un recado con la secretaria y le escribió una nota diciéndole que regresarÃa en 4 dias.
En el avión iba feliz, se sentÃa como si le hubiesen roto unas cadenas.
Llegó al hotel y se encontró con la desagradable sorpresa que no habÃan cabañas disponibles, como ella no habÃa confirmada estaba excluida de la lista, estaba rogándole a la recepcionista que revisara por si quedaba algo cuando escucho una voz susurrante que le decÃa:
- Mi dulce Virginia si quieres puedes compartir la cabaña con nosotros.
- ConocÃa esa voz, como olvidarla siempre le produjo ese escalofrÃo, se volteó y se le quedó mirando, allà estaba Santiago con esos hermosos ojos verdes que la desarmaban,
- Hola Santiago, gracias pero van a hacer lo posible por encontrarme algo
- La recepcionista hablo (en el momento menos indicado) para decirle que era imposible que no existÃa ninguna posibilidad.
- Santiago sonrió y le dijo nuevamente, mi ofrecimiento sigue en pié, no seas tonta te vas a perder de lo mejor si te vas del hotel, ¿Por qué no aceptas? Veo que estas sola no tienes compañÃa.
Dudó un poco no sabÃa que hacer, Marcos se molestarÃa con ella si se enteraba que se compartió la cabaña con su antiguo novio de la universidad.
- ¿ No será por lo que paso entre nosotros Virginia?
- Claro que no, lo que sucede es que estoy casada y no creo que a mi esposo le agrade la idea.
- No tiene porque enterarse, además aquà esta todos mezclados, claro muchos han venido con sus esposos o esposas.
- En seguida recodo lo que Santiago habÃa dicho nosotros….el estaba con su esposa!!! – porque habÃa ido porque no se quedo en casa .?. ¿Qué hacer?, regresar a su casa y darle la razón a Marcos? Sin detenerse a pensar lo miro a los ojos y le dijo:
- Creo que tienes razón no me queda otra cosa por hacer.
Al llegar a la cabaña le dijo no te molestare, el soltó una carcajada y le dijo nunca me molestarÃas, al abrir la puerta se encontraron a Felix sentado frente al televisor, quedo estupefacta, no podÃa ser que el también hubiera ido!!!!, se habÃa enterado que vivia en el exterior ¿Qué hacia allÃ?.
Quiso dar media vuelta pero Sebastián estaba pegado a su espalda y Felix tenia los ojos clavados en ella, entro como si nada y lo saludo como si fuera ayer que la habÃa visto, mientras Santiago le contaba a su hermano que tendrÃan otra huésped en la cabaña.
Le dieron una de las dos habitaciones y le dijeron que se arreglara que en dos horas comenzarÃa la fiesta de bienvenida.
Se baño y se vistió con un traje negro que siempre le gustó, pero que ahora le parecÃa muy escotado, por mas que lo estiraba no lograba cubrirse mas, escucho la voz de los hermanos que la apuraban, al salir estaban los dos esperándola Félix le dijo:
- No te podrás quejar vas escoltada
- Ella lo miró y solo pudo esbozar una sonrisa a lo que los hermanos soltaron una carcajada.
- Se fueron a la recepción, Virginia bebió un poco mas de lo que debÃa bailo pero a la 1 de la madrugada ya no podÃa mas, estaba agotada decidió irse y cual fue su sorpresa que sus escoltas decidieron marcharse con ella.
- En el camino hacia la cabaña, tropezó y Félix la sujeto para que no cayera, el contacto de sus manos la hizo temblar el se dio cuenta y le ofreció su chaqueta, no sabia que hacer la cabeza la daba vueltas estaba muy nerviosa querÃa huir de aquellos hombres, se quedo un poco rezagada mientras los detallaba eran blancos, altos, de cabello rizado negro (ya tenÃan algunas canas), ojos verdes y una voz acariciante, eran exactamente iguales.
- Al llegar a la cabaña Santiago le dijo que debÃan brindar por ese reencuentro, ella no querÃa ya habÃa bebido lo suficiente pero tanto Santiago como Félix insistieron, diciéndole que no la dejarÃan dormir que era solo un copa. Aceptó la copa y brindaron se sentaron y comenzaron a hablar Félix puso música y le jalo a bailar ya que la fiesta no habÃan bailado, Santiago la animo diciéndole por los viejos tiempos.
- Se levanto y se dejo abrazar casi muere, estaba en los brazos de Félix, sentÃa su fuerza su perfume su respiración que era tan agitada como la de ella, que sensación tan exquisita se sentÃa turbada, los estragos que Félix causaba en ella eran visibles y por lo que notaba ella, seguÃa causando el mismo efecto en el.
- Santiago aprovecho que ellos estaban bailando para escabullirse y los dejo solos, Virginia levanto la cabeza un poco para decirle que se iba a acostar cuando Félix le dijo:
- Lo siento Virginia pero no puedo,……. mas dicho esto se prendió de su boca.
....CONTINUARA.