Un distanciamiento pesado sobre todo pedregoso entre Brooke con su enamorador. Llegando como todos los días, caminando añadiendo pasando enfrente de la ventanilla de la oficina de este, el enamorador decidido a groso modo arreglarse sobre todo enmendar se igualmente reconciliarse con Brooke.
Marcando directamente a su extensión al pedir audiciencia; conversación qué le debe después de todo estos meses que la trato como todas las peores de las personas abordando la indiferencia abruptamente, encaminados e hacia atrás del pasillo al tocar la puerta trasera del despacho de investigación académica abrir como recibido por Brooke sería en silenciada lo deja entrar; Brooke toma asiento en la silla de su jefa oyendo los descargos obviamente de haber causado un sabor amargo en la boca todo estos meses.
Brooke le da oportunidad explicación excusandose luego de oírlo, le toca su turno en que le habla súper centrada, sin pelos en la lengua, también lanzandole todos esos sábados en la tarde desolacion igual como de tristeza paseando sola en el centro comercial, efectivamente estoy consciente que cuando estamos corto de quincena comprendo que nuestras citas no se pueden realizarse, obviamente te molestas cuando mi querido marido esta en casa al demandar me atenderlo y estar con el te hago el recuerdo que me debo al ser su cónyuge incluyo pareja que le juro respeto, quererlo, amarlo, acompañarlo, cuidarlo, etcétera. Y tu no pretender as además esperaras a que corra siempre cuando se te pega la gana a verte y encontrarte clandestinamente ese no es mi estilo y soy adulta no eres mi padre ni mi marido y para que lo sepas no soy tu propiedad romántica como aventurera sobre todo de serle infiel de amorío hacia mi marido al hacerlo con mi amigo hasta compañero de trabajo.
Brooke con este poniéndome las cartas sobre la mesa en que me dejó con la boca al máximo abierto desencajada, me lo merezco le propongo cambiar y primeramente recurriendo en que salgamos mañana por la noche después del trabajo le tomo de las manos se las besos, luego mi mano en su abdomen acariciandola con todo y pantalón puesto al verme con unos ojos de desconcertada a la par dudosa, pidiéndome un favor deja inventarle alguna cuarta da respectivamente qué me apoye y resguarde propiamente no me sale con una treta para burlarte de mi.