HabÃan transcurrido ya seis meses de que Adriana, la madre de mi amiga Charito y yo mantenÃamos una relación sexual bastante activa, Nos veiamos un dia a la semana , cuatro horas diarias en las cuales disfrutábamos como locos, nos corrÃamos oralmente, por la vagina, y últimamente ya lo hacÃaos analmente, aunque al principio le metÃa partes de mi verga, pero poco a poco se fué comiendo 8 pulgadas de gruesa verga y hasta orgasmos habÃa tenido, yo estaba encantado con ella, iba para 35 años y su cuerpo espectacular, sus pechos y hermosas piernas me volvÃa loco.
Ese dÃa habÃa llegado y por lo tanto nos habÃamos revolcado hasta el cansancio, y mientras estábamos tumbados en cama me comento que la noche siguiente era cumpleaños número 20 de Pili la amiga de su hija, y que el sábado siguiente era el cumpleaños de Romelia, la madre de pili, y que como Charito y Pili se iban a estudiar los fines de semana a la extensión universitaria, querÃa hacerle una cena y que estaba invitado.
Como no conocÃa a Romelia, aunque ella si me habÃa visto varias veces, le pregunté por ella, y me dijo que Rome iba a cumplir 40 años, era madre soltera, el padre de Pili, su novio en esa época y ella habÃan tenido juegos sexuales, como masturbarse mutuamente, pero querÃa llegar virgen al matrimonio, pero n dÃa su novio muy excitado la violó quedando embarazada, y que nunca más habÃa tenido ninguna relación amorosa.
Cuando conocà a Rome me impresionó mucho, alta esbelta de chiches grandes,(heredó Pili), delgada pero piernas torneadas y cinturas fina, culito redondo, morena, de pelo a la espalda rizado, y una amplia y dulce sonrisa, sus ojos color miel le daban un atractivo especial, esa noche estaban los novios de las chicas, y rato después se marcharon a dar una vuelta, quedándome con las dos madres, y acordamos que como las chicas se iban el fÃn de semana, qie hiciéramos un asado en la casa a la orilla de la piscina y celebrábamos el cumpleaños de Rome, luego me despedÃ, ya que estaba fatigado por el viaje y el trajÃn de 4 polvos de la tarde.
Durante los siguientes dÃas, de 3 a 7 la pasaba con Adriana, y luego alirla a dejar cenábamos con Rome, y la confianza fué mayor. El dÃa viernes después la cogida con Adriana, me dijo: Anoche al irte, nos quedamos hablando de tà con Rome, me dijo que habÃa escuchado a Charito y a pili un dÃa hablar de que tenÃas un pene enorme, que dichosa Fátima que lo habÃa gozado, y que en confianza al tratarte estos dÃas, ha sentido una obsesión, algo asà como una fantasÃa, por ser cogida por tÃ, le gustas mucho, y como sabe que no hay nada con nuestras hijas, desea sentir el contacto contigo, le gustas por rubio, el azul de tus ojos, tu cuerpo bién formado, y experimente un pene enorme dentro de ella, ya que no has disfrutado del sexo, ya que su experiencia fué algo brutal.
La verdad me dejó asombrado de la fantasÃa de Rome, y le pregunté si ella le habÃa dicho algo de lo nuestro, me dijo que no, pero me reveló que ella le dijo lo mismo y que hasta platicaron de cogerme el sábado. llegó el sábado, estuvimos los tres juntos nadando, platicando oyendo música ya eran casi las 5 de la tarde, fuà por unas cerveza, y al regresar estaba metiendo las a la refrigeradora, llega Adriana y me dice que le acababa de bajar su periodo, que se iba a casa y me dejaba a Rome para cumplirla su fantasÃa, que ella estaba anuente a que su amiga gozara de sexo, y que estaba dispuesta a compartirme con ella,porque si no era yo, se irÃa a la tumba sin gozar de una verga.
Algo le dije a Rome y se fué, empezamos a nadar de nuevo y luego a tomar unas cervezas , eran ya casi las 7 sonó el teléfono, era Adriana me pidió que la comunicara con Rome, mientras hablaba cambiaba de colores, y se resistÃa a algo, luego me comunicó con ella y oà el " Es toda tuya".
Empezamos a bailar en la sala, y nuestros cuerpos estaban cada vez más juntos, sentÃa su temblor y su nerviosismo, luego me dijo: Sabes tenÃa más de 20 años de no bailar, me lo dijo de frente, cerca de mi rostro, yo tenÃa mis brazos rodeado su cintura, sus brazas estaba en mi cuello, la jalé hacia mi y besé sus carnosos y húmedos labios, los chupé con os mÃos, ella abrió su boca y muestras lenguas se entrelazaron, fué un beso largo, tierno y dulce, no nos despegamos, el beso siguió, mas profundo y apasionado, ya era un juego erótico, quité su salida de baño, quedando en bikini, solté su parte superior y si boca buscó sus pezones oscuros, duros y paraditos, se erizo al contacto de mis labios y chupe y lamà todas sus inmensas chiches, caÃmos sobre la alfombra,y quité su parte baja, quedando al descubierto un hermosa panocha larga y abultada, cubierta de bellos finos y ralos, metà su lengua en sus enormes labios, morenos y largos, su vagina semejaba una rosa abierta, su clÃtoris era grande y rosadito, ella con sus ojos cerrados y una expresión de gozo en su rostro, era su primera chupada de panocha, me ardÃa hacia su boca y chiches y empezamos de nuevo a besarnos, ella sacó con sus manos y ayudada con los pies mi bermuda y buscó agarrar mi verga ya erecta y dura, al tocarme se sobresalto, y se inclinó para verme, y su expresión, SANTO CIELO QUE ENORME Y GRUESO, luego me dijo, eso no lo voy a aguantar, porque es como que si fuera la primera vez que voy a tener uno dentro, luego se inclinó sobre mi y sonriendo me dijo, es la primera vez que lo voy a hacer, pero trataré de recordar lo que vimos anoche con Adriana en la pelÃcula que alquilamos.
Me dio una soberbia mamada, que aún no me explico como hizo para meterse tanta verga en la boca, su lengua jugueteo con mi verga, sus manos recorrÃan mi tronco bajando y subiendo, chupaba delicioso, no aguanté más y le dije que me venÃa, se metió la cabeza a la boca y empezó recibir y tragar mi leche, hasta que mi verga fué bajando lentamente.
Cargada la llevé hasta mi cama y le hice sexo oral hasta venirse como locos, mio verga estaba de nuevo durÃsima, me llené de gel lubricante todo el tronco y el glande, de frente a mi y de lado, con su pierna sobre mi cintura, chupando sus duros pezones, y besando su boca, empezé a deslizarme en su panocha estrechÃsima, sentÃa como su canal iba dando de sà en cada centimetro que le empujaba, sentÃa su calor interior, llegué a la mitas, saqué y volvÃa a entrar, ella ya aflojó su cuerpo, y mi verga entró con más facilidad, sentà cuando chocaron mis huevos en su cuerpo, pelvis con pelvis, al oÃdo me preguntó está todo adentro, si mi amor le dijé, y en ese momento sentà como sus musculos vaginales se cerraron sobre mi verga, apretando fuerte, soltó y volvió a apretar, y asà seguimos con su juego, mientras entraba y salÃa, luego de unos minutos un fue gemido y luego otro y otro, y placenteros grititos de oh!!!asÃ!!oh!! más rápido, y se quedo inmóvil sólo apretando y soltado i sus musculos vaginales, me puse sobre ella para besuquearla y chupar dus chiches y le daba fuerte y rápido entraba y salÃa en mi totalidad, dentos yo que me corrÃa, y luego ella empezó a seguir mi ritmo y casi al unÃsono otra corrida..
SerÃan como las siete de la mañana, yo estaba duchandome y no o´pi cuando Adriana entró a casa, al salir del baño, estaban las dos desnudas, y luego dijo Adriana ahora ya tienes dos mujeres a quienes satisfacerme ven dame mi parte, allà comprendà que era pretexto lo de su perÃodo para dejarnos solos, las dos me mamadonla pija, luego se sentó sobre mi Adriana y se la clavó de un solo cabalgó hasta venirse,luego le dijo a Ro,e. a mi llame rompió el culo, ahora te toca a tÃ, la puso en cuatro y ella misma me llenó de gel, y poco a poco la penetré, sólo mordÃa la almohada y su manos apretujaban las sábanas, se la clavé todita, luego me vine dentro de su culo. Durante muchos años mantuvimos de mutuo acuerdo esa relación,la verdad es que ya no andaba de un lado a oro viendo a quien cogÃa,para que si tenÃa satisfacción, amor y fidelidad. Pero mi obsesión seguÃa en un rincón de mi mente, coger a Charito y a Pili, ellas tenÃan una relación pero también deseaban gozar de mi verga, hasta que se me concedió, aunque con problemas, pero eso ya es otro relato, y creo que será el último, aunque no sé si lo divida por lo largo, pero allà terminan los apuntes que tengo en mi diario, aunque este lo dejé de último por lo tremendo del caso, veré si la próxima semana se los comparto.