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Categoría: Primera Vez

la del servicio con 17 años

Tengo 34 años y estoy casado hace ya 4 años con Daniela y desde que salia con ella, pasamos toda o una parte de nuestras vacaciones de verano en la casa de sus padres, en el hermoso campo venezolano. Desde esa época conozco a Maria, la hija de la nana, quien en esa época no era más que una niñita que correteaba por ahí y con la que conversaba de vez en cuando y a quien daba consejo sobre sus estudios.

Como Ustedes imaginarán, el aire del campo, la sana alimentación y el ejercicio diario que implica la vida campestre, hicieron que con el tiempo María se fuera convirtiendo en una hermosa adolescente. pero no fue hasta el verano recién pasado que me di cuenta de esta transformación.

Ese verano coincidimos con las vacaciones de mis cuñados y sus familias, por lo que la casa estaba llena de gente. Como se necesitaba de más ayuda en las labores domésticas, mi suegra decidió contratar a María para que ayudara a su madre en las actividades de la casa.

Grata fue mi sorpresa despertar al día siguiente de haber llegado y ver un hermoso culito que se movía afanosamente haciendo el aseo. Forrado en un ajustado jeans se percibía un bien contorneado y firme culo. mi sorpresa fue grande cuando al girarse descubro que la poseedora de esa obra de arte no era otra que María, quien me saluda muy amablemente con un "Buenos días Sr javier". Yo un poco confundido la salude y me dirigí al baño. demás está decir que la ducha de esa mañana me tomo un poco más de la cuenta, ya que la visión que había tenido me dejó bastante exitado.

Durante el transcurso de los días pude apreciar que ella –con poco menos de 17 años- no solo tenía un hermoso culito. Si bien no es muy alta (poco más de 1,6 metros), su piel tostada y su pelo largo negro, que amarraba como una cola y unido a una ajustada cinturita y unas tetas bastante buenas, hacían un conjunto muy apetecible.que me hacian recordar las cojidas que le daba a mi rica cuñadita diana, así es que era un placer para mí verla trabajar.

Bueno, para hacer el cuento corto, las vacaciones pasaron y yo me deleitaba viendo a María hacer su trabajo y masturbándome en la ducha pensando en que la hacía mía. Ya al terminar las vacaciones, Daniela me comentó que estaba pensando en llevarse a María para que trabajara en nuestra casa de niñera, pues se había dado cuenta que era muy trabajadora y de muy buen trato. a diferencia de la señora que teníamos en ese momento. Mi respuesta fue positiva, aunque sin mostrar mayor entusiasmo, para no delatar los deliciosos pensamientos que en ese momento se vinieron a mi cabeza y que esperaba poder hacer realidad pronto.

Así las cosas, María llegó a trabajar a nuestra casa un par de meses después. Desde el primer día fui muy amable y "amigable" con ella. ustedes saben que mis intenciones no eran otras que aproximarme a ella y poder disfrutar de esta deliciosa virgen (María) que mi señora sin querer había puesto delante de mí.

Todos los día pasaba a almorzar a casa y dado que Daniela trabaja en un banco y no llegaba sino hasta las 7:00, yo aprovechaba de meterle conversación a María y de hacerme el simpático. Como esta es una chica de campo, hay un montón de cosas que ella no conocía, así es que yo me encargaba de explicarle con mucha paciencia y "cariño", lo que hizo que de a poco se fuera sintiendo más cómoda y en confianza conmigo. Así las cosas, unos de esos días aproveché de poner el tema del sexo en la conversación, ella se quedó callada y se notaba incomoda, nerviosa con el tema, pero yo como si no me diera cuenta, empecé a hablar de mi experiencia, de lo delicioso que era tener sexo, lo bueno que era que en una relación de pareja se entiendan bien desde el punto de vista sexual, lo importante que es que las mujeres sean activas durante la relación. en fin, ese día me extendí bastante más de la cuenta en mi horario de almuerzo, pero creo que al poner el tema se produjo algo en ella. le quedó el "bichito" adentro. Al finalizar la conversación me confesó que ella no podía hablar de este tema por que ella no tenía experiencia. entonces le dije, bueno, yo tengo mucha, así es que te puedo transmitir mi experiencia.

Así es que el tema de conversación durante mi almuerzo de ahí en adelante fue el sexo, ella cada día se notaba más suelta con la conversación y yo cada vez me fui poniendo más explícito en los detalles. Estoy seguro que muchas veces ella debe haber quedado bastante caliente con mis relatos, así que con los días ella me empezó a decir que no le hacía bien conversar de esto. esa era una clara señal de que se estaba calentando con el tema y que estaba logrando el objetivo.

Los días pasaron y cada día se iba haciendo más fuerte mi deseo de poseer a María, deseo que sin saber, disfrutaba gustosa Daniela, pues en ella descargaba toda la calentura que María me producía.

Días después llegué a casa a almorzar y me encontré con que María estaba llorando. Había recibido un llamado telefónico desde el campo, en que le comentaban que su hermano estaba enfermo, no gravemente, pero la imposibilidad de visitarlo le dio mucha pena. Yo me acerqué a ella, la abracé y le dije que fuéramos al living a conversar, la mantuve abrazada mientras estábamos sentados y al aproximarla a mi cuerpo pude sentir sus tetas sobre el costado de mi pecho, eso despertó rápidamente mi calentura y mi pene se levantó con fuerza, con toda la pasión que había ido acumulando en este tiempo.

Mientras le daba palabras de alivio, mi cuerpo seguía deseándola, así es que tomé sus dos manos con las mías y le dije que tenía que ser fuerte, que su hermano se mejoraría y que ella pronto podría ir a visitarlo. Simulando hacerlo en forma no voluntaria, dirigí sus manos hacia mi abultado paquete, ella se dio cuenta, pues miró donde estaban sus manos, pero simuló no hacerlo. eso me calentó aún más, así es que la volví a acercarme y la consolé con un beso en la mejilla, luego otro y otro y finalmente un delicioso beso en el cuello, que la hizo estremecerse y sacar las manos de mi paquete. Así es que la tomé con fuerza y traté de besarla nuevamente, pero ella se resistió y se fue. . yo quedé muy urgido, pues pensé, "la cagué, ahora le va a contar todo a Daniela y hasta ahí llegó mi matrimonio".

Un poco nervioso me acerqué a la cocina y le dije que me disculpara, que ella era una chica muy atractiva y que me había dejado llevar por el deseo que ella había despertado en mí, pero que por favor no lo tomara a mal. Ella me dijo que no me preocupara, que lo entendía. Al decirme esto me di cuenta que ella no estaba enojada y que quizás también lo deseaba, así es que le pregunté que si le había gustado el beso en el cuello que le había dado. ella me dijo muy sonrojada que no, pero con una vocecita que era como estar gritando "Sí", así es que la empecé a molestar y le dije que yo creía que le había gustado. Ella volvió a decirme, que no y así varias veces. Como me daba cuenta que esto le gustaba, le dije que le apostaba que el beso le había gustado y la única forma de comprobarlo, era si le daba un beso en el cuello de nuevo y no se estremecía.. después de un rato de insistir, me dijo, "bueno Sr javier, le voy a demostrar que no me pasa nada con su beso"

Este jueguito me tenía realmente caliente, mi guevo estaba totalmente parado y yo sentía como el fuego de mi pasión tenía mi cuerpo sintiendo esa deliciosa sensación de nerviosismo y deseo que se siente frente a la inminencia de saborear un nuevo cuerpo. Me acerqué a ella y suavemente le di un beso en su cuello, ella se estremeció entera, pero esta vez no se movió, así es que seguí besándola en el cuello, mientras con mis brazos la estreché y la aproximé a mí. Mi paquete toco su cuerpo y sentía que iba a explotar, besé sus carnosos labios y con pasión introduje mi legua en su boca, ella me aceptó dócilmente. Le tomé la cabeza con mis manos y después comencé a bajarlas hasta tocar sus tetas, que se sentían firmes y gustosas de sentirme. Con la habilidad que me dan mis años, desabroché rápidamente su blusa, revelándose ante mi un par de deliciosas e inexploradas tetas, tal como las había imaginado en mis fantasías.

Mis besos comenzaron a bajar y mi lengua recorrió la porción de tetas que dejaban ver sus sostenes, podía sentir su acelerada respiración. Suavemente pero con decisión, le bajé el sostén y expuesto ante mí quedó un juvenil pezón, paradito por la excitación que mis besos y manoseos le causaban. Mi lengua y mis labios jugaron suavemente con su pezón derecho, mientras con mi mano tocaba su otra teta. En ese momento escuché su primer gemido. suave, casi un murmullo. y la calentura explotó en mi, al darme cuenta que ese era el primer gemido que brotaba de su cuerpo, de ese cuerpo virginal que en pocos momentos más sería abierto y penetrado por mi enorme y duro guevo.

La tomé y la empujé con delicadeza al suelo, ella se recostó sin reparos y me recliné sobre su cuerpo. Comencé a besar su otro pezón, mientras con mi mano desabrochaba su pantalón, seguí besando sus pezones y cuello y luego mis besos comenzaron a bajar por su vientre. podía sentir los espasmos en su cuerpo, la lógica agitación de una muchachita que no que está próxima a ser mujer.

Comencé a besar la parte baja del vientre y con su ayuda, le bajé el pantalón. Su tierno bikincito blanco quedó al descubierto. me di cuenta que ella tenía algo de vergüenza, pero que estaba totalmente entregada a mí, así es que sin precipitar las cosas comencé a besar sus piernas mientras con mi mano toqué su húmeda conchita. Después besé sus labios y en ellos podía sentir su entrega, el cariño con el que me besaba era algo realmente tierno, algo que ya había olvidado después de 4 años de matrimonio y de estar fuera de las carreteras. Mientras la besaba introduje mi mano derecha en su bikini y comencé a tocar con mis dedos su mojado clítoris. sus movimientos se aceleraron. Mientras hacía esto miré su cara y pude apreciar que tenía sus ojos cerrados, sus labios un poco abiertos y las mejillas rojas de pasión. decidí dar el paso final.

Bajé besándola desde sus labios hasta su vientre, deteniéndome un momento en cada una de sus exquisitas tetas. finalmente bajé sus calzones y con toda la pasión que tenía acumulada, mi lengua besó su sexo mientras con fuerza mis manos abrían sus piernas. su cuerpo se curvó y un gemido de pasión brotó de sus labios, sus brazos se extendieron hacia ambos lados, como tratando de aferrarse con sus manos a una tabla que la pudiera salvar en este mar de deseo y pasión en que por primera vez navegaba.

Mientras yo seguía besando su cuquita y saboreando sus deliciosos jugos, me desabroché y bajé el pantalón y mi boxer. Mi guevo quedó expuesto, duro, grueso, enorme, listo para penetrar esas tiernas carnes, para entrar primero donde ningún otro hombre había entrado, para dejar su marca imborrable en ese cuerpo de muchacha al que transformaría en mujer.

Acerqué mi cuerpo al de ella, abrí bien sus piernas, dirigí mi guevo a su cuca y mirándola a los ojos la penetré. cerró sus ojos y mientras un chicotazo de deseo corría por su cuerpo, un gemido profundo y largo salió de sus labios. mezcla de dolor y placer, de entrega y sumisión. Seguí dentro de ella unos quince minutos, entrando y saliendo, en ocasiones suavemente, de manera que sintiera cada milímetro de mi grueso y duro guevo, en ocasiones rápidamente, en otras con movimientos circulares, mientras mis manos jugaban delicadamente con sus pezones o bien tomaban firmemente sus muslos y caderas. Su cuerpo se estremecía de pasión y finalmente, sus piernas me apretaron con fuerza y un delicioso gemido salió de su boca, clara señal de que había logrado un orgasmo. Esto fue una inyección de pasión y después de unos segundos,acelere mis embestidas y le inunde su vientre con toda mi leche ella se retorcio de placer y apreto mi cintura con sus piernas para que no perder ni una gota de leche

Luego de verter todo mi semen en el interior de aquella tierna y joven cuca, la bese tiernamente en sus labios. Beso al que ella respondió cariñosamente, con un sentimiento de agradecimiento por haberla hecho tocar el cielo, por haberla convertido en mujer todavia dentro de ella sentia sus espasmos cuando le saque el guevo la puse de lado y le pase el guevo por el medio de sus nalgas en señal de que luego le desvirgaria ese rico culo paradito que tiene empezo a salir mi leche ligada con sus flujos y sangre la cual le restregue por todo su culo y nalgas.

alli la deje recostada con las piernas abiertas y me fui a dar un baño esperando el proximo dia para reventar ese culo hermoso de maria.

Desde esa fecha, casi todos los días a la hora de almuerzo la cojo las veces que quiero y donde quiera la lleve a control con un doctor para no dejarla preñada solo se ha dejado meter la mitad de mi guevo por el culo una sola vez se lo meti todo y me asuste quedo muy abierto el culo y tengo que hacerlo mas despacio pero la exitacion no sabe de eso ella cuando anda en la casa en falda no usa nada debajo para facilitarme la cosa y pueda meterle mano. durante estos 5 meses que llevamos haciéndolo, ella ha aprendido mucho y estamos bastante unidos, aunque a veces es un poco cansador tener que atender a dos mujeres, pues Daniela, sigue demandando sus cuidados de hembra el otro dia deje la puerta baierta de nuestra habitacion y maria vio la cojida que le di daniela por el culo y como se tragaba mi leche. pero hasta la fecha no la he defraudado a ninguna de las dos, pues en las noches le agradezco con creces el haberme dado la posibilidad de disfrutar de el cuerpo de María.
Datos del Relato
  • Autor: intocable
  • Código: 24427
  • Fecha: 29-07-2011
  • Categoría: Primera Vez
  • Media: 6.17
  • Votos: 30
  • Envios: 1
  • Lecturas: 4394
  • Valoración:
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