Busqueda Avanzada
Buscar en:
Título
Autor
Relato
Ordenar por:
Mas reciente
Menos reciente
Título
Categoría:
Relato
Categoría: Infidelidad

Cogeme pendejo, cogeme

Este profe de la pileta tiene 23 años, muy atento y muy serio pero conmigo tuvo que cambiar.

Después de mis experiencias en los relatos anteriores ahora si estaba decidida a ser infiel y que mi profe sea la próxima víctima por lo tanto tenía que ser sutil pero excitante y lo que se me ocurrió es enviar un mensaje equivocado de WhatsApp subido de tono al profe porque necesitaba saber que me respondía él. Se sorprendió por el mensaje y al instante me respondió que seguro ese mensaje no era para él y que no me preocupe que nadie se iba a enterar de la confusión. Yo volví a insistir pero esta vez lo encaré luego de salir de la pileta al día siguiente, lo esperé afuera y el dije que me disculpe por el error del mensaje y que esperaba verlo en la fiesta de despedida de año de la pileta y me dijo que si, que seguro nos veíamos ahí la noche siguiente. El plan ya estaba en marcha y yo debía tener todo listo para cumplir mis deseos con él. Avisé a mi esposo que tenia la fiesta de despedía y que volvía tarde, preparé mi ropa así simple nomas para salir de casa pero tenía otra ropa en mi bolsito para estar mas hot en la fiesta y poder cumplir mi deseo con el profe.

Llegué a la fiesta con un vestido negro al cuerpo que marcaba bien mi cuerpo y con un escote que mostraba un poco mis pechos. Lo primero que hice fue buscar al profe y decirle que esta noche no se me escapaba  y que quería pasar un rato con él sí o sí. Su respuesta fue una cara de asombro pero respondió que si sonriendo. A las 2 de la madrugada ya con algunas copas de mas me fui directo a donde estaba el profe y le dije que me lleve a mi casa. Subimos al remis y sin mediar palabra lo besé y le apoyé mi mano en su pija, el correspondió mi beso y me agarró una teta y desde ese momento cambiamos el rumbo y nos fuimos a un motel. Entramos a la habitación y así de parados me arrinconó en la pared y empezó a meter sus dedos en mi concha, yo estaba muy mojada y caliente y le bajé el pantalón y empecé a chuparle la pija, era rosada y brillosa, la tenía toda depilada y perfumada. Metía y sacaba su pija de mi boca, le chupaba los huevos y sentía como él gemía hasta que de un solo movimiento me empujó sobre la cama y me arrancó el vestido, me puso boca arriba en la cama, separó mis piernas y empezó a chuparme la concha de arriba abajo, metía sus dedos, metía su lengua y no dejaba de chuparme el clítoris y yo le dije COGEME PENDEJO, COGEME, en un instante se puso arriba mío y de un solo empujón metió toda su pija en mi concha, empezó a cogerme con mucha intensidad, la metía hasta el fondo y la sacaba entera y así una y otra vez y cada vez más fuerte hasta que me hizo acabar y gritar de placer. Cuando sintió mis gemidos de placer me dio vuelta y me puso en cuatro y otra vez volvió a penetrarme y seguía y seguía moviéndose, yo gemía y le decía cógeme fuerte, métela todo, dame más, pedía más y más hasta que sentí que su pija se agrandaba y se puso más dura todavía y ahí sentí su gemido y toda su leche dentro mío. Fueron 20 minutos de hacerme coger pero quería más porque quería mi segundo orgasmo. Él muy atento se levantó, se limpió y me limpió a mí y fue a buscarme agua y me pidió permiso para ducharse. Cuando salió de la ducha tenía una erección gigante otra vez y ahora si yo le pedí que se acueste porque quería cabalgar sobre su pija, lo hice de frente, lo hice de lado y lo hice de espaldas y gozaba y gemía y le hablaba y le decía que me encanta coger, que me encantan las pijas mientras saltaba sobre su pija y me la enterraba entera, metía y sacaba su pija de mi concha hasta tuve mi orgasmo y me faltaba el postre así que le pedí que me coja de parado y que me dé su leche en mi cara y así lo hizo, mientras me cogía me apretaba las tetas, me tiraba del pelo y antes de acabar me puso de rodillas y metió su pija en mi boca y se la chupé hasta hacerlo acabar y sentir toda su leche caliente en mi boca y hasta un poco de leche sobre mi cara porque su leche estaba riquísima. Fue una noche de sexo brutal, genial, excepcional y aunque no hubo muchas palabras si hubo mucho sexo y placer. Nos tomamos un remis y cada cual se fue a su casa. En casa mi esposo dormía, yo llegué y me di una nueva ducha y a descansar como si nada hubiera pasado. Después de esa noche yo no volví a la pileta, mi fantasía estaba cumplida y ahora quería otras diferentes.
Datos del Relato
  • Categoría: Infidelidad
  • Media: 0
  • Votos: 0
  • Envios: 0
  • Lecturas: 7
  • Valoración:
  •  
Comentarios


Al añadir datos, entiendes y Aceptas las Condiciones de uso del Web y la Política de Privacidad para el uso del Web. Tu Ip es : 216.73.216.50

0 comentarios. Página 1 de 0
Tu cuenta
PUBLICIDAD
Estadísticas
»Total Relatos: 40.553
»Autores Activos: 2.443
»Total Comentarios: 12.099
»Total Votos: 512.768
»Total Envios 21.928
»Total Lecturas 119.117.874