Recuerdo que una vez mi hermana me envió a buscar a mi sobrino a su colegio, era un dÃa de mucho calor por lo que fui con pantalón corto y zapatillas. Cuando llegué me encontré con que el profesor era un tipo muy alto, atlético y de unos 30 años. Me saludó y dije vengo por Ãngel soy su tÃo, el niño corrió a saludarme, enseguida comenzamos a guardar sus cosas en su mochila, de reojo miraba al profesor el cual tenÃa una mirada morbosa. Me veÃa fijamente y cuando yo me percataba, cambiaba mi mirada esquivándolo pero él siempre me sonreÃa maliciosamente y se agarraba su paquete disimuladamente, mostrando a través de su pantalón su erección y me lo meneaba. Yo sentà un poco de miedo que mi sobrino se percatara de la situación y tomándolo de la mano salà apresurado de la sala despidiéndome, él me mira y me dijo espero que vuelva a verlo en otra oportunidad. Cierta vez mi hermana me dijo acompáñame a buscar al niño al colegio, llegando allá me dieron ganas de ir al baño, le dijiste ve tú a buscarlo mientras yo les espero en la entrada. Mi sorpresa fue mayúscula al encontrarme con Ramiro asà se llama el profesor, me puse nervioso pero igual me detuve al lado de él y me dispuse a orinar, cuando siento su mano tomar la mÃa y la dirige a hacia su verga diciéndome: siéntelo, que te ve a encantar. No te preocupes que yo reconozco inmediatamente un potencial como tú mi vida, ya que a mà sólo me gusta hacerle sexo a hombres como tú que son recatados. Me sentÃa nervioso pero a la vez feliz de tener aquella herramienta en mis manos, no era tan grande pero tenÃa un grosor considerable, le masturbaba suavemente, él miraba la mÃa que estaba en total erección y me la tomó para masturbarme, mientras le hacÃa me dijo qué grande y gorda la tienes, me encantarÃa tenerla en mi boca (mi verga mide 21 y bastante gruesa), acto seguido se la tragó toda, la mamaba como todo un profesional, no tardé mucho en vaciar mi leche en su garganta mientras él acababa sin tocarse su verga. Rápidamente me lavé y salà del baño, mi hermana me esperaba en la salida, me dijo por qué vienes tan agitado, no le contesté es que me apresuré para que no me esperaran tanto rato. Al otro dÃa caminando por la calle me tocan la bocina un vehÃculo me detengo y veo que es el profesor y me dice ven ¿ quieres tomar una copa conmigo en mi casa? , Le acepté y nos fuimos. Llegamos y él puso una luz tenue, música romántica y prendió un circuito cerrado de T.V. en donde nos veÃamos en la pantalla. Luego me llamó al centro de la sala y me desnudó lentamente, me besaba y manosea nalgas, espalda. Mi verga se pone como un fierro caliente cuando siento sus dedos tocar mi ano, con su boca baja por mi espalda haciéndome estremecer. Sentà sus manos abrir mis nalgas acostándome en el sillón con las piernas abiertas mientras sus manos separaban mis nalgas, dejando el ano palpitante en posición para que su lengua comenzara a lamerme hasta introducÃrmela. Yo gemÃa y es cuando me pregunta si me gusta. Le contesto que sà profesor y es cuando me pide que lo llame mi amor y que le dijera cómo me gustaba que viera en la pantalla cómo me mamaba el culo. Dije tÃmidamente sÃ, mi amor me gusta sigue, que siento rico . Luego me volteó y me dice que me toca a mà pero que lo mamara por delante y me coloca esa verga, dura y baboseada enfrente de mi boca. Yo mirándolo a los ojos, tomo esa carne tibia y dura con esa cabeza rosadita y le paso mi lengua por la punta la cual esta secretando gotitas que yo chupo y me trago, y sin darme cuenta termino con toda la verga en mi boca entrando y saliendo, le chupé suavemente los testÃculos y él se excitó bastante, cuando le pedà mientras mamaba su verga como si fuera un helado que me volviera a mamar el culo. Ese morboso me mamó divino. Mi pene estaba a punto de irse pero yo no sabÃa por lo que pensé que era por mamarlo que experimentaba y justo antes de expulsar mi primer chorrillo de semen, sentà el de él inundar mi boca. Ese liquido caliente. Viscoso, se me desparramaba por la boca, a pesar de tragarme la leche lo más rápido, era tanta la que expulsaba ese pene en mi boca. Lamà hasta la ultima gota y él muy extasiado y complacido me abrazaba besándome en la boca. Luego tomó mi verga y se la metió en la boca, se la tragó toda de una vez, me hacÃa suspirar de placer, dejó de mamármelo y dijo quiero sentir ese monstruo dentro de mà y me hizo acostarme de espalda en la alfombra y se sentó sobre mi erecta verga tragándoselo todo su hermoso culito que sentÃa apretaba mi mástil haciéndome gozar cada vez más. Me cabalgaba como un loco mientras se masturbaba, no aguanté más y me vine dentro de él con grandes gritos de placer mientras él expulsaba su semen sobre mi pecho, se levantó y poniéndose las manos en la cintura me dijo ahora te toca a ti mi amor. Lo que más me gustó fue que él no se bajó, ese pene siguió grande y duro y casi de inmediato me pidió que me volteara y me pusiera en 4 patas bien abierto. Sus dedos comenzaron a distribuir la crema, para la penetración. Sentà cómo se poso ese fierro caliente en mi hoyito. Al entrarme la cabeza, sentà un pequeño dolor en mi ano, yo me enderecé gimiendo le dije: quiero sentirte dentro de mÃ, él me la mete toda de una vez, siento un dolor que muy pronto se convierte en una sensación rica. Ese pene inmenso me entra y sale por mi culo. Al rato yo estoy inmóvil sintiendo la cogida sensacional que me está dando mi bello sádico. Él me pide que me menee y comienzo a llevar el ritmo contrario para que me cogiera mejor. Al rato me lo saca y me pide que me ponga en pose de Patita al hombro. Obedezco y me volteo boca arriba, toma mis tobillos me sube las piernas abriéndomelas, centra el pene y disfruto cómo me lo mete de un solo golpe sin dolerme. Me cogió un buen rato para luego él se acostara boca arriba y me dice que se la meta, le tomo las piernas y se las alzo y se la hundà hasta el fondo él gime de placer mientras se masturba frenéticamente, no duramos mucho en esa posición y acabamos juntos, me encantó sentir su esfÃnter apretando mi verga, fue algo delicioso. Seguimos viéndonos por un tiempo, pero fui yo quien se tuvo que ir a trabajar fuera de la ciudad, luego supe que se habÃa retirado del colegio para irse a vivir al sur del paÃs.