Segunda parte
Estaba consumada en una relacion sexual y de cariño
“me duche rápidamente, me vestÃ, le di un beso y me despedÃ, no sin antes mirar de reojo esa enorme verga que ya empezaba a ponerse flácida pero aun asà estaba enorme.â€
No habÃa ni terminado de crusar la calle rumbo a casa de mis padres cuando ya caia un chat de el pidiendo que volviera mas tarde, en la noche. Le dije que ya verÃa, la verdad que yo si queria regresar habia quedado asi con ganas de mas.
Entre a casa me volvi a duchar mirándome mi raja enrojecida pero complacida, al poco rato escuche la puerta era mi padre que llegaba, me pregunto si sabia algo de mi hermana, le conteste desde el baño q no el ceno y se acostó a dormir.
Me enpijame y le dije q me dormirÃa también pero a eso de las 10 de la noche le escribà a Alexis y le pregunte dnd me esperarÃa:
El: no te entiendo a que te refieres
Yo: obvió es tarde, es sábado, no quiero q me roben o me pase algo voy a salir en pijama para tu cuarto
El: ok bebe te esperare en toda la entrada de la vereda para que no te pase nada por la gora no creo q alguien se percate de nada
Yo: listo te aviso apenas salgo. Esta pendiente
EL: no demores que te extraño fantasmita.
ME asome varias veces antes de salir habia algo de movimiento en la calle, que se podÃa esperar sábado todo el mundo andava activo tomando cerveza. Sali de casa me asome el estaba en la entrada de su vereda camine rapidito a dnd el estaba, yo iba con mi pijamita normal y el estaba con un short y un tshirt, cruce la calle y pase alado de el sin mirarlo tratando de disimular. Me dijo camina adelante que quiero verte ese culito bebe.
YA casi dos metros dentro de la vereda me alcanzo y me cogió viaje a una de mis nalgas y abrazo por detrás diciéndome porque trajiste panty, si sabes que te voy a dar tu tanda bien rica goloza;
YO: y que querÃas que saliera desnuda. Osea
EL: mala idea no es pero tienes miedo que sepan que te estoy dando cariño, golozita
Yo: me le sonrió y le digo bobo bien sabes que son bochinchosos por aquÃ
El: pero a eimi no le dijiste eso cuando supiste q yo estaba aquà de nuevo
Yo: asi es la cosa mas bien por ti y por eimi… jajajajaja
El: dejalos que hablen al final lo que importa es que la estemos pasando rico bebe.
Bajamos las escaleras y entramos a la salita del cuarto de alquiler de el, alli nos sentamos en su sofa y nos comenzamos a besar, el a meter sus manos en mi pijama, me baje del sofá el se quito su tshirt y yo baje su short para poder ver y acariciar su pene, el me quito mi suéter de pijama dejando mis blancas tetas y pezones rosados al desnudos luego los acaricio y dijo vez que rico y empezó a chuparlos calentándome rápidamente por sus mordiscos y caricias en mis senos palidos, beso mi cuello y boca y me quito mi pantalón de pijama dejándome solo en mi tanga negra.
El me miraba desde su posicion en el sofa, me beso mis nalgas y me recostó a el sobando mi vagina por encima de mi panty, besándome el cuello y jugando con mi vagina. luego me baje y me coloque entre sus piernas comencé a besar, lamer, tocar, comer y chupar su pene lo lami hasta que estubiese bien duro, masturbe y chupe como a el le gusta. Nos besamos y cambiamos de posición, me recostó en el sillón siguio besándome, mordisquiandome y chupando mis tetas, hasta bajar a mi cintura y quitarme mi panty, luego empezó a mordisquear mis senos, cadera ingles hasta llegar a mi clÃtoris, besando y lamiendo mi conchita rosada y enrojecida aun de la tanda que me habÃa dado en la tarde con su gran pene, lamio y chupo hasta hacerme temblar y venir y aunque le dije que parara el siguio hasta tragarse mis juguitos, luego me hizo poner en cuatro sobre el sillon recostando mi cabeza en el respaldar.
Me abrió mis nalgas y lamio mi rosado asterisco y lamio mis labios vaginales antes de meter su pene sentà como su cabeza se abria paso entrando en mi ser me metia con fuerza mientras me agarraba del cuello, me dio unas embestidas con tal fuerza q me obligaba a agarrarme del respaldar y morderlo me estaba haciendo gemir a gritos me ponia tan flojita al acariciarme con su mano mi clitoris a la vez que me envestÃa, luego cambiamos de posición me trepe encima de el cabalgándolo subi y baja desenfrenados primero despacio y despues acelere la velocidad cuando senti que me estaba a punto de correr trate de pararme de su pene y el me sujeto de los hombros, temblando encima de el a medida que estaba teniendo uno tras otro los orgasmos, hasta quedar con todas mis piernas temblorosas de los dos o tres orgasmos… me pare de el y cai en el piso el se levanto y puso su gran pene en mi cara y sin quitarme los lentes se masturbo hasta arrojarme unos chorros de su leche en mi cara limpie su glande con mi lengua. Me dispuse a limpiarme y vestirme.
Nos recostamos en su cama y en medio de la madrugada desperté porque sentà que me manoseaban las tetas por debajo de mi pijama. Cuando estuve totalmente despierta me di cuenta de que Alexis me tenÃa en posición de cucharita, sobando mis tetas, pellizcando suavemente mis pezones rosas y presionando su erección contra mi culito.
Gemà y le arrimé aún más mi culito para que supiera que estaba despierta y enseguida me puso una mano en el cuello y lo apretó mientras con la otra me seguÃa masajeando las tetas. Me enloquece que me ahorque mientras estamos fajando, asà que volvà a gemir suavecito mientras sentÃa cómo me estaba empezando a poner húmeda.
Dejó de acariciar mis pechos y comenzó a frotar mi clÃtoris por encima de mi pijama, se sentÃa delicioso y yo sólo podÃa retorcerme del placer mientras le decÃa que me encantaba lo que estaba haciendo. Escuchaba su respiración entrecortada mientras yo frotaba mi culito contra su verga erecta y guiaba su mano para que me masturbara por debajo de la ropa pero él rápidamente me metió dos dedos y comenzó a meterlos y sacarlos mientras apretaba más fuerte mi cuello con su otra mano.
Yo sólo disfrutaba todo ese placer, me encantaba que me cogiera
Después de unos minutos, se hincó en la cama y me dijo que me diera la vuelta, me acosté boca abajo y enseguida abrió mis piernas, acomodó su verga caliente cerca de mi vagina y se acostó sobre mÃ. TodavÃa estábamos vestidos y eso hacÃa que me diera más morbo el sentir sus movimientos encima de mÃ, frotando su verga entre mis nalgas y yo moviéndome como si me estuviera penetrando desde atrás. No pude evitar gemir porque se sentÃa muy muy rico y él me jaló del cabello, estaba muy muy excitado; lo sabÃa por su respiración y por lo dura que sentÃa su verga en mis nalguitas. Yo estaba muy muy prendida y se me salió decirle:
– Dime que soy tu perra, solo tuya
DÃmelo, dÃmelo
– Eres mi perrita. Sólo mÃa…
• Si si soy tu perrita
Me dijo al oÃdo desde atrás de mÃ, entre jadeos y el vaivén de mis nalgas y su pelvis.
Me calenté todavÃa más porque después de eso me dio una nalgada que resonó en su silencioso cuarto y le dije:
– Dime que soy tu puta.
– Eres mi puta.
Me lo dijo al tiempo que me cerraba las piernas y seguÃa masturbándose en mi culito. Sentir su verga en mis nalgas me estaba excitando mucho, asà que en cuanto sentà que se hincó y me jaló hacia él para que quedáramos en posición de perrito, no dudé en bajar mi pantalón de pijama y el de una la acomodo dentro de mi, comencé a moverme. El chocaba su cadera contra mi culo mientras su verga entraba y salÃa con fuerza como si de eso dependiera su vida. Primero lento y con movimientos circulares, después rápido, fuerte y él me nalgueaba dejando rojo mi culito palido cuando querÃa que cambiara la velocidad. Se inclinó para tocarme las tetas y morderme la espalda, después me volvió a jalar el cabello y no pude más, estaba muy caliente y me deje venir mis primeros orgasmos sintiendo su verga caliente y grande dentro de mi vulva, asà que en un movimiento rápido sin parar de nuevo volvi a venirme, él saco su pene y lo puso entre mis nalgas mientras yo seguÃa moviendo el trasero para su placer.
Después lo acomodó hacia abajo, con lo que sentÃa el contacto de su verga golpeando mi clÃtoris. No estoy usando anticonceptivos, pero aun asi el nunca dudaba en penétrame. La sensación de su verga en mis nalgas y mi vulva era tan deliciosa que no me importaba.
Se quitó la ropa, que todavÃa traÃa puesta y me acomodó boca arriba para penetrarme con sus dedos mientras con la otra mano se masturbaba pero yo no iba a estar conforme, asà que lo jalé hacia mà y con mi mano me metà su verga. Mire su cara de complacido y Escuché en su respiración el placer que él estaba sintiendo mientras yo me movÃa para que gozara y él me embestÃa con fuerza una y otra vez. Me dijo al oÃdo “eres mi puta†y yo toda excitada le contesté “sÃ, soy tu zorra y tu puta†solo tuya, el solo mia de nadie mas, si solo tuya. Me cogió asà bien duro abriendo mis piernas; de repente sacó su verga y se la empezó a jalar mientras jadeaba y me tomó de la mano para que me acercara y se la chupara.
Sedienta me acerqué y lo comencé a masturbar mientras le chupaba la verga y los testÃculos. Me preguntó: “quieres mi lechita, puta?†Y le dije: “sÃ, dame toda tu lechita en la boca†Me gusta tu pene.
VolvÃa a poner su verga en mi boca y me la metà hasta el fondo, sentà que me empujaba la cabeza para que no me moviera y supe que estaba por eyacular. Pasaron unos segundos y pude escucharlo gemir mientras su semen caliente inundaba mi boca y garganta. Continué unos segundos más el movimiento después de que se viniera porque sé que le gusta y después lo empujé para que se acostara, me tragué su deliciosa lechita y nos acomodamos para seguir durmiendo un ratin mas antes de regresarme a escondidas a mi casa…
Asi estuvimos mas de dos semanas cogiendo a escondidas y cada vez que pudiéramos, casi todos los dÃas, a la salida de mi trabajo, en las madrugadas, cuando pudiera yo, regresando a hurtadillas a casa. cuando salÃa del trabajo y sin cuidarnos de nada…