Tengo durmiendo con toda la pesadumbre abatida perpetuamente de unas semanas trabajadisimas tan afectadisimas hacia la cordura mentalidad sobre todo desfasada por el descuido en sus labores.
Viajamos en el bus expreso acostadisima en mi almohada de mis piernas con una camisa abotonable no puede negarles los tiene extraordinaria dinameteros carajo disima finalmente siendo obviamente una sublimente fresa del postre en que estoy garante de custodiarla propiamente vigilante pero no es asi suavemente y despacio con un dedo muevo un poquito uno de la solapa de la camisa quedándome prendadamente deslumbradisima lo carnosa y lo jugosa de los sabrosos senos impestibamente babeandome, cayandome, chorreando me, derrandome, entre mucho mas de mi boca abierta a la mismisima madre no se percata, ni tampoco dandose cuenta ni siquiera entera agradecidamento que viene tumbada tan dormida pesada por parte de la belleza de Brooke.