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Categoría: Incestos

El niño de mi amiga

Un día fui a casa de una amiga que tiene un niño, y cuando llegué, me dijo que le estaba bañando y cuando pasé por la puerta del baño, estaba él de pie en la bañera con la pollita tiesa, mmmm lo que le estaría haciendo mi amiga; ya me puso cachonda ver eso y la dije, que por mi siguiera bañándole, que no tenía problema y me dijo, bueno, ven, así seguimos hablando aquí y allí estuve mirando como le bañaba mientras hablábamos y ella le enjabonaba y el crio con eso si bajársele, que me daban unas ganas..., pero no me atrevía porque no tenía tanta confianza con ella.

Lo conozco desde siempre, pero al verlo así, lo vi de otra manera y sentí un morbo especial, imaginando cosas sobre todo por la conversación que teníamos. El tiene un año menos que mi sobrino, con pocos pelos todavía, lo que hacía destacar más su erección y con el glande sonrosado todo descapullado (quizás demasiado, como si su madre le hubiera acostumbrado a que se le bajara tanto la piel), se le veía preciosa y yo sin quitarle ojo, intentando disimular delante de su madre, pero ella debió darse cuenta de como le miraba y me dijo que ya veía como se le ponía, que cuando le bañaba siempre se le ponía así, y luego añadió, que bueno, casi siempre estaba así, cuando se iba a la cama, cuando se levantaba...... Yo la dije que sería normal, con la edad que tenía ya empezara a calentarse viendo a las chicas o con cualquier roce. Y ella me dijo riéndose, que ya iba siendo un hombre y que ella, viéndoselo así siempre que a veces se le iba la mano sin querer y que cada vez se la notaba más grande, y que dentro de poco empezaría a darle vergüenza a él y que querría bañarse sólo (como diciendo que vaya pena), que iría perdiendo a su niño sin darse cuenta.

Lo que hubiera dado porque la hubieran llamado por teléfono o algo para que me dijera que si podía acabar yo y secarle y todo eso, pero eso ya seria demasiado. Ya fue una suerte que coincidiera que cuando yo llegaba estuviera así, pero ese día tuve que irme, con la imagen en la mente de lo que había visto y con la idea de poder repetirlo.

Otro día que tuve tiempo, volví a su casa, intentando ir a una hora en que el niño se estuviera bañando, pero llegué un poco antes y estaba viendo la tele con su madre, pero al rato le dijo ella, .- venga a la bañera, que te toca el baño antes de cenar.

Otra vez iba a poder vivir la situación del otro día, y fui con mi amiga al baño para seguir hablando. Vi como su madre le enjabonaba y enseguida se le puso tiesa la pollita. Entonces aproveché para tener una conversación con ella más picante y me fijé como se la lavaba especialmente deteniéndose en esa zona. Así que me atreví a comentarle:

.- Oye, ¿sabes que alguna mamá empieza a masturbar a sus niños a esta edad?

.- ¿No me digas?, jajajaja...¿Como hacen eso?

.- No se, será que les viene bien a ellos. Empiezan a tener semen y necesitan sacarlo, porque si no se les acumula mucho. Una me dijo que empezó a hacérselo porque por la noche le ponía las sabanas perdidas.

.- Bueno, este no se si lo tendrá ya, de momento no noté nada en la cama.

.- Pues yo lo veo bastante desarrollado ya, además mira como la tiene siempre tiesa.

.- Si, eso si, al pobre se le nota mucho en el pantalón a veces.

.- Podías probar a hacérselo, a ver si le sale algo.

.- Que cosas dices. Me da no se que hacérselo.

.- ¿Porqué?, si no pasa nada, si quieres yo te ayudo.

.- Bueno, empieza tú, a ver que dice él.

No me podía creer, que ella me diera su permiso para hacer lo que tanto estaba deseando, pero no podía desaprovechar la oportunidad, así que me puse a su lado, se la cogí y empecé a movérsela despacio, para ver si él decía algo o no le gustaba, pero él estaba encantado mirando como se lo hacía, y se le ponía tan grande como nunca se la había visto, así que me puse a movérsela más rápido mientras su madre no quitaba ojo y yo le note su excitación en la mirada hasta que al poco tiempo el niño dio un pequeño grito quedándose tumbado hacia atrás y yo me cuenta de que le había salido un líquido transparente de su pollita,que lo noté en la mano pegajoso y le dije a su madre:

.- ¿Te has dado cuenta?. Ya viste lo que le salió, dentro de poco ya lo va a empezar a echar en cantidad y blanco como la leche.

.- Ya veo que tengo un hombrecito en casa. No se si está bien decirlo, pero he llegado a excitarme mientras se lo hacías.

.- Bueno, mujer, no te preocupes, eso es normal, a todas nos pasa y yo se que muchas madres lo hacen sin problema y les pasa lo mismo. Así que ya puedes empezar tú a hacérselo.

.- No creas que alguna vez lo pensé, pero lo veía todavía muy niño y no me atrevía.

.- Porque tú eres su madre y todavía lo ves así, pero yo ya me di cuenta cuando lo vi el otro día, que estaba muy desarrollado y que le vendría bien esto, así que ya ves que puedes hacérselo sin miedo. También la dejé caer que a mi me seguiría teniendo para ayudarla, así que ya veis lo caliente que salí de su casa, y yo me imaginaba que a partir de ahora ese niño va a tener una atención especial y que su mamá iba a estar muy entretenida con él.

En cuanto pude volví a visitarla y fue tremendo también, jeje. Le pregunté como le había ido con el niño y se puso toda roja y nerviosa. Volvió a decirme que no sabía si estaba haciendo bien, pero que cada vez estaba más excitada con el tema y que yo le había descubierto un mundo nuevo, y yo toda nerviosa esperando que me dijera lo que había hecho:

.- Pero dime, ¿le has masturbado más veces?

.- Si, claro, y más cosas.

.- ¿Qué cosas?

.- Pues que al final he acabado chupándosela como una loca.

.- Bueno, mujer, eso está muy bien, jajaja

.- No te rías, que me da una vergüenza terrible contártelo, pero no veas como hemos disfrutado los dos. Se me ha corrido dentro de la boca y todo y me lo he tragado, porque me ha sabido delicioso. Me he sentido como emborrachada y estaba fuera de mi, y le he pedido que me chupara él a mi. Le he ido enseñando como pude y al final me ha hecho correrme también.

.- Que rico lo que me cuentas. ¿No te han dado ganas de mas?

.- ¿Qué quieres decir?

.- Pues follártelo.

.- Que cosas dices. No si me atreveré a llegar a tanto. Además, todavía no la tiene muy grande y no se si me daría mucho gusto.

.- Te encantaría. Sólo por el morbo de tenerlo encima es una sensación que no habrás sentido nunca con un hombre. Verás, te voy a contar un secreto, por haber confiado en mi al contarme esto. Yo tengo un sobrino un año mayor que el tuyo y este verano cuando vino con su madre a visitarnos, acabé con él en la cama haciendo de todo y me lo follé bien a gusto. Además con su madre ya lo estaba haciendo también, así que ya sabía, para que veas que son cosas normales y que no pasa nada.

.- Qué barbaridad!. ¿Cómo surgió?

(Le conté más o menos como había pasado, ya sincerándome totalmente con ella). Le pregunté que donde estaba él.

.- Está en su habitación haciendo los deberes.

.- Con todo esto que me has contado ya me has puesto caliente. ¿No te apetece tener algo ahora con él? Te confieso que el otro día cuando le masturbé me quedé con ganas de más porque me dio mucho morbo hacerlo. .- Ya te lo noté como lo disfrutabas. Bueno, vamos a verle a su habitación.

Al entrar nos saludamos y le di dos besos. Le pregunté que si le había gustado lo que le hice el otro día y me dijo que claro que si.

.- Ya me ha contado tu mamá que te lo ha hecho ella más veces.

.- Si, y también me la ha chupado.

.- Que bueno, ¿no?

.- Sii, jejeje

.- A mi me gustaría hacerte eso también. ¿Me dejas?

.- Si, claro.

El mismo se bajó el pantalón y los calzoncillos y se ve que ya se le había puesto durita con la conversación. Le pasé primero la lengua por el glande saboreando ese momento, mientras su madre nos miraba muy excitada, para acabar por tragármela toda haciendo que entrara y saliera hasta que le hice correrse dentro. Tenía razón su madre, sabía deliciosa su corrida.

.- Tú también sabes chupar ya, ¿no?

.- Si, me enseñó mamá.

Yo me desnudé totalmente, y el niño me miraba sin quitarme ojo. Me tumbé en la cama con las piernas abiertas y le dije que empezara. Su cabecita metida entre mis piernas era una imagen de lo más morbosa y en cuanto empezó a mover la lengua dentro de mi coño, ya me dejé llevar, mientras su madre me acariciaba los pechos y hasta se atrevía a darme lametones en los pezones. No tardé en correrme y le dije:

.- Oye. ¿Sabes que tu madre está deseando que se la metas?

El miró a su madre, como pidiendo su aprobación. Y ella que ya estaba medio desnuda también, se tumbó en la cama y le pidió que se pusiera encima de ella. Yo le ayudé para que cogiera la posición y le puse la pollita en la entrada del coño de su madre y le dije que empujara para meterla. Ella, sólo con sentir como le entraba, ya lanzó un fuerte gemido que asustó a su hijo, pero le pidió que siguiera y se moviera dentro. Yo iba dirigiéndole ayudándole en los movimientos, notándose en la cara de su madre que estaba disfrutando de verdad y el niño no tardo en volver a correrse dentro de ella echándole el resto de semen que le quedaba, dejándole exhausto encima de ella, habiéndole dado tiempo a su madre a llegar al orgasmo también.

Yo me sentía feliz por ver a madre e hijo felices y satisfechos, pero al ver al niño ya tan cansado, les dije que me tenía que ir, pero que otro día volvería para seguir divirtiéndonos.

Yo estaba ya totalmente obsesionada con esta situación y con la disculpa de ir a una despedida de soltera de una amiga, pasé una noche con ellos y lo hemos pasado genial. Como podéis imaginar, ya hemos disfrutado completamente las dos de su hijo y entre nosotras con vibradores y todo. Entre las dos hemos dejado al pobre chico completamente seco, que no le salía una gota más. Ahí le teníamos en medio de las dos en la cama, alternándonos con él. Incluso por la noche cuando ya estábamos dormidos, hasta soñaba con ello. Me desperté y lo tenía dormido encima de mí, pero totalmente empalmado y otra vez a masturbarlo hasta quese despertó y volví a ponerme encima de él y su madre diciéndome:

.- Pero déjalo descansar al pobre.

.- Si fue él que se puso encima todo empalmado.

.- Pues yo estoy agotada, ya no puedo más. Y él no creo que pueda correrse otra vez.

- Por lo menos la tiene durita y así me hace llegar a mi otra vez.

.- Que malas somos. Yo lo dejaré para mañana, cuando lo tenga para mi sola, jeje.

Yo conseguí correrme otra vez y poder dormir hasta el día siguiente.

Pero lo mejor casi, fue otro día, que una vecina la dijo que si podía dejar a su hija con mi amiga porque ella tenía que ir al Hospital con su madre.

Mi amiga me llamó para que estuviera allí con ellos y ya nos entró el morbo para ver que situaciones se creaban. La niña tenía la misma edad del hijo de mi amiga y era rubita de pelo largo y con un cuerpo en el que ya se adivinaban sus buenas curvas. Se pusieron los dos a ver la tele y nosotras empezamos a preguntarle cosas para ver lo espabilada que estaba:

.- ¿Tú tienes novio ya?

.- No, mi madre me dice que todavía tengo tiempo para eso, que soy pequeña.

.- Pues ya te están saliendo las tetitas y empezarán a mirártelas los chicos.

.- Se las miran más a una amiga mía que ya tiene mucho.

.- Bien que presumirá de ellas.

.- Hasta deja que se las toquen y todo.

.- ¿Quién se las toca?

.- Los chicos y ella me dijo que algún mayor también.

.- Vaya, mírala a ella.

.- Es un poco guarrilla.

.- Ah! Entonces se lo habrá visto a los chicos ella también.

.- Si, a alguno, me lo dijo ella.

.- ¿Y tú no se la has visto a ninguno?

.- No, yo no.

.- ¿Tendrás ganas, no?

.- Bueno, no se.

.- Anda, que no te de vergüenza, que nosotras sabemos que si. A tú edad también teníamos ganas.

La niña se puso un poco roja avergonzada y a nosotras nos estaba dando mucho morbo la conversación.

.- Bueno, mi amiga me ha contado alguna cosa y si que tengo curiosidad por verlas y tocarlas.


.- Claro, si eso es normal. Seguro que muchas de tu edad ya las han probado como tu amiga. Además, mira, ahora tienes la oportunidad con Borja (el hijo de mi amiga), para que pruebes.

Empezó a reírse con una risa nerviosa, pero también excitada por lo que le habíamos propuesto, aunque su vergüenza no la permitía aceptar la propuesta abiertamente.

Le dije a Borja que se pusiera de pie y le bajé los pantalones saltando su pollita disparada hacia delante con mis caricias. Ella lo miraba de reojo cada vez más nerviosa y la invité a que se la cogiera con la mano, llevando yo misma su mano porque no se atrevía. Una vez que la tuvo en su mano ya se le quedó mirando fijamente con unos ojos muy abiertos y como mordiéndose los labios.

.- ¿A que la tiene rica? ¿No te apetece darle unos besitos? Mira como lo hago yo.

Me puse a chupársela, pasando mi lengua por su glande para que ella lo viera bien, notando al poco rato como la niña se relamía con la lengua dando a entender las ganas que tenía de hacerlo ella. .- Ven, metértela en la boca, verás que bien sabe.

Ella se atrevió a chupársela mientras yo la acariciaba, notando como estaba completamente mojada su vagina. Aunque fuera su primera vez, se notaba que aprendía rápido, y que disfrutaba haciéndolo, ayudando también el que yo la estuviera metiendo un dedo en su vagina y por momentos tenía que dejar de chupar para concentrarse en el placer que sentía.

Como la cosa estaba calentándose ya demasiado les dije que fuéramos a la habitación, que estaríamos más cómodos. Allí ya desnudé completamente a la niña y mientras ella seguía chupándosela a Borja, yo me puse a chuparle la vagina, saboreando su rico sabor, que acabó por encenderme a mi también.

La madre de Borja estaba completamente excitada con la escena y me dijo:

.- Haz que la folle ya, que la folle.

La puse tumbada en la cama y le dije a Borja que se pusiera encima de ella para metérsela. Ella tenía la vagina ya muy abierta de mis lametones y de haberla metido el dedo y al poner la pollita de Borja en su entrada, se introdujo con más facilidad de la esperada, aunque cuando apretó más y la rompió el himen, soltó un grito de dolor la niña, que intenté aliviar con mis besos, dándole mi lengua para llenar su boca, y sus gritos se convirtieron en gritos de placer con cada embestida del chico, que estaba disfrutando como nunca, porque no estaba acostumbrado a meterla en una vagina tan estrecha, al haberlo hecho sólo con nosotras, y no tardó en correrse abundantemente saliéndole su semen por afuera de la vagina.

La niña también había conseguido su orgasmo y nos dijo que esto era completamente distinto a cuando se tocaba ella sola y que la había gustado mucho.

.- Pues ya sabes ahora donde puedes venir cuando tengas ganas, que Borja te esperará encantado.

Datos del Relato
  • Autor: veronicca
  • Código: 47108
  • Fecha: 04-12-2017
  • Categoría: Incestos
  • Media: 9.25
  • Votos: 4
  • Envios: 0
  • Lecturas: 1556
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