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Categoría: Dominación

Conociendo a mis compañeros de trabajo

RESUMEN



Tenía 33 años y en unos 14 años más que yo, es un hombre extremadamente atractivo y me fijé una meta, llevármelo a la cama y recorrer su cuerpo muy bien marcado por el ejercicio con mis manos y mis labios, no buscaba romance esto era totalmente deseo



Él es un hombre alto, delgado, piel blanca, un cuerpo perfectamente marcado, sin caer en lo exagerado gracias a las horas que pasa en el gimnasio, una voz muy varonil, de esas que hacen que una mujer volteé, catorce años más grande que yo pero muy bien conservado y es muy atractivo.



Por mi parte mido 1.63, tengo un trasero bastante apetecible, unos senos 36D, cintura ligeramente marcada, unas piernas que me han ganado bastantes piropos ya que están muy bien formadas, soy castaña y me encanta llevar mi cabello suelto y largo.



El me parecía un hombre un tanto misterioso, de esos con lo que se debe ir con cuidado, pero yo no estaba buscando una relación formal en realidad yo solo quería llevármelo a la cama, ese era mi objetivo y puse manos a la obra de inmediato.



Éramos unas 230 personas en el área que estábamos nosotros, mi primer paso fue ubicar con que compañeros se llevaba mejor y cuál era el lugar donde él prefería sentarse y una vez que supe esto entable fácilmente amistad con varios de ellos, un día entre la plática salió a la conversación el tipo de música que nos gustaba escuchar y yo mencione que el tipo de música que a mí me gusta no es popular aquí en mi país pero como varios de ellos habían vivido en Estados Unidos supieron a qué tipo de música me refería y aunque no compartían mi gusto musical sabían de que hablaba pero la mejor parte fue que resulto que este hombre compartía mi gusto musical y eso entablo la conexión entre nosotros, nuestras platicas fueron avanzando y yo notaba como su mirada se desviaba continuamente hacia mi escote y mis piernas, cosa que yo aprovechaba pues cuando sabía que tendríamos turno juntos llevaba ropita más sexy y parecía gustarle.



Después de cosa de uno o dos meses salimos a la misma hora de trabajar y me invito a comer a un centro comercial que queda cerca de donde trabajábamos, me pareció muy bien pues para ser la primer cita sería en un lugar público y así yo no me arriesgaría tanto mientras lo iba conociendo, al final de la centro comercial hay un cine y decidimos entrar a ver una película que recién se había estrenado y que comentaban que era muy recomendable.



Escogimos unos asientos al centro y un poco arriba aprovechando que era temprano y entre semana a esa hora está muy vacío, la película fue muy bien pero teniéndolo ahí, solos yo no iba a desperdiciar el tiempo verdad?



Me senté de manera muy sugestiva, cuidando de que el escote de mi blusa le diera muy buena vista de lo que había dentro y por supuesto logré mi objetivo su mirada ya no estaba en la pantalla sino en mí, lo miré con una sonrisa traviesa y estoy segura que mis ojos delataban mi deseo porque él me besó, no fue un beso tierno, fue un beso cargado de pasión de deseo, sin andarse por las ramas sentí sus dedos rozar mi escote y eso me prendió aún más de lo que ya estaba y le di mi aprobación con un suspiro que el comprendió perfectamente e introdujo su mano completamente debajo de mi blusa y mi brassiere, me manoseaba de una manera deliciosa y me sacó un seno y se inclinó para poder llevárselo a la boca, su lengua rozó mi aureola de tono cafecito y yo me estremecí y comenzó a succionar como un bebe hambriento me daba unos ligeros mordiscos que me costaba trabajo no gemir en voz alta pero no debía olvidar donde estábamos y de haber volteado cualquiera de los que estaban varias filas abajo hubieran visto perfectamente lo que sucedía, su mano bajo a mi entre pierna y comenzó a acariciar mi vagina por encima del pantalón mientras me besaba de nuevo, pronto la película llegaría a su fin y tuvimos que acomodarnos la ropa y seguir normal, me pedía que no lo dejará así que tenía una erección muy grande pero no obtendría más de mi esa tarde, quería que me deseará que fuera el, el que buscara el cómo llevarme a la cama, a final de cuentas yo lo deseaba desde un principio pero no se lo haría saber tan pronto.



Todos los días me enviaba mensajes y me llamaba diciéndome cuanto me deseaba y pronto me invito a pasar una tarde juntos, cerca de nuestro trabajo había varios moteles y solo fue asunto de escoger en donde, escogimos el más alejado para evitar que alguien nos fuera a ver pues era claro para los dos que esto era solo sexo y ya.



Era una habitación un tanto pequeña pero muy cómoda y bonita, nos tomamos unos minutos para estar cómodos, él puso de la música que nos gusta y yo comencé a bailar sensualmente con una canción que se llama burning it dowm, él estaba parado y mientras me acercaba a él me iba desabrochando la blusa que llevaba botones por la parte de atrás, cuando estuve frente a él me tomó y me pegó a su cuerpo como ya tenía la espalda al descubierto me quito la blusa y me dejó el brassiere, desabrocho mi pantalón y sin soltarme ni dejar de besarme lo bajamos como pudimos, sus manos iban y venían por mi cuerpo, estábamos llenos de pasión no teníamos ni buscábamos romanticismo en ese momento, solo queríamos coger, ya estaba yo solo en ropa interior, un conjunto beige en encaje con un poco de rosa suave mate donde apenas caben mis senos y un cachetero parte del conjunto que combinan perfectamente con mi piel blanca bronceada, el llevo sus manos a la parte baja de mis nalgas e inclinándose un poco colocó sus manos en la parte interior de mis muslos y de un solo movimiento me levantó abriendo mis piernas con las cuales de inmediato puse a los lados de sus caderas y así se dirigió a la cama y me recostó, el, se quedó de pie y mientras me miraba con unos ojos que destilaban deseo, se quitó su playera tipo polo y fue desabrochándose su pantalón no bien había terminado cuando me puse a gatas y me dirigí directo a su verga, la saco viendo mi intención y quedé sorprendida, una verga larga, blanca muy gruesa y la Lamí, él me tomó del cabello y me hizo tragármela toda de un esosteníame la metía y me la sacaba, la tenía muy rica, me encantan las vergas que tienen venitas bien marcadas y el así las tenía, se detuvo y me dejó chupársela a mi gusto, le pase la lengua por todo ese delicioso pedazote de carne, me lo comía cual niña con paleta, la saboreaba, me saco la verga de mi boca y me daba golpecitos con ella en los labios y las mejillas, acuéstate me dijo y con su voz que me encantaba así lo hice, me tomo de las piernas y me acerco a su verga, me vio la vagina y me dijo, ya estas lista para mi chiquilla y me la clavó de un empujón, me tenía las caderas al aire sostenida por sus manos así que así de pie como estaba el controlaba el ritmo de cada metida, mis senos rebotaban con cada estocada, yo gemía y pedía más, sentía con esa verga tan larga me daba bien adentro y rozaba las paredes de mi vagina en esa posición con bastante presión y eso me tenía chorreando de placer, con un movimiento de sus manos ya me tenía boca abajo, me encanta cuando ellos toman en control, quede de rodillas y me la clavó, me dio una nalgada y gemí, me tomo con su mano izquierda del cabello y con la derecha me tomaba de la cadera y me daba de nalgadas así de mojada como estaba me soltó el cabello y me saco su verga me sujetó de la cadera y sin avisar me puso la verga en la entrada de mi culito, llevaba la verga tan empapada de mis jugos que entró sin dificultad pero no quiere decir que no me dolió, yo me intentaba sacar para mitigar el dolor pero él no me lo permitió, seguía metiendo y sacando tan rápido que pronto mis gemidos de dolor se convirtieron en gemidos de placer, si papacito cógeme, métela toda que rico me la das papi y él me decía: si chiquita háblame sucio, Pídeme que te coja, y comenzó a estremecerse y se corrió dentro de mi colita, lo sentía palpitar dentro de mi ano y mi culito también palpitaba, se quedó un rato dentro de mí y arañaba suavemente mi espalda yo estaba agitada, me la sacó y nos fuimos a dar una ducha.



Dentro de la ducha me enjabono todo el cuerpo y me introdujo sus dedos en la vagina lo hacía de manera rápida y fuerte, me hizo llegar a un riquísimo orgasmo mientras me sostenía por detrás, terminamos de bañarnos y nos vestimos, habíamos gozado y por fin obtuve lo que había deseado, aún me faltaban compañeros por conocer pero eso no significo que no fuera a gozar un poco más de este hombre que me cogió bastante rico, no había razones para limitarme yo lo que quiero es coger y gozar



Más adelante les contaré más de como conocí a más de mis compañeros porque me tengo que arreglar para ver a uno de ellos en un par de horas.


Datos del Relato
  • Categoría: Dominación
  • Media: 3.5
  • Votos: 2
  • Envios: 0
  • Lecturas: 333
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Comentarios


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1 comentarios. Página 1 de 1
Ana Del Veliz
Ana Del Veliz 12-03-2018 15:48:13

Que pàgina berreta. Se roban relatos de otras webs.

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